En el marco del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer, la doctora Cristina Sánchez, especialista en oncología médica y medicina del estilo de vida y divulgadora en redes con su perfil @loquedigatuoncologa, ha destacado la necesidad de evolucionar hacia una medicina más holística. Entrevistada en Las mañanas de Onda Vasca, ha recordado que esta enfermedad no suele ser unifactorial, sino el resultado de un "efecto cóctel" donde la exposición prolongada a ultraprocesados, disruptores endocrinos y falta de actividad física desbordan los mecanismos de protección del organismo.
Uno de los pilares fundamentales en esta estrategia de salud es la actividad física, que actúa no solo como prevención, sino como un factor determinante en el pronóstico una vez diagnosticada la patología. Sánchez sostiene: "El ejercicio físico podría ser una polipíldora a día de hoy", debido a su capacidad para generar masa muscular antiinflamatoria, regular el sistema inmune y controlar procesos hormonales. No obstante, advierte que estos beneficios deben ir acompañados de un equilibrio emocional, ya que el estrés crónico tiene el potencial de desregular todos los sistemas protectores del cuerpo. Por ello, defiende prácticas como el yoga oncológico, que combina la movilidad con el control mental para mantener el equilibrio en todas las esferas del paciente.
Sánchez ha hablado también sobre el papel de la genética que, aunque es un disparador básico, puede ser influenciada por el entorno a través de la epigenética, permitiendo "hackear" la predisposición a la enfermedad mediante el estilo de vida. En su libro Repara, resetea, revive, que supone su debut editorial, Sánchez profundiza en la importancia de recuperar ritmos biológicos naturales, como la exposición solar para combatir el déficit de vitamina D, esencial para el sistema inmunitario. Sin embargo, huye de los enfoques punitivos y excesivamente estrictos: "La flexibilidad dentro del sentido común es la clave", asegura, recordando que el aislamiento social derivado de dietas extremas también perjudica la salud, puesto que las relaciones humanas son un pilar básico del bienestar.