'Bitcoins', 'altcoins', 'blockchains', 'exchanges', 'parachains'....lo que comenzó hace años como un glosario de términos en inglés ajenos y extraños, hoy forman parte del lenguaje cotidiano de la economía digital, un ecosistema donde las criptomonedas son un componente clave.
Respaldadas por una infraestructura intangible, descentralizada y registrada de forma permanente en la red, estos medios de intercambio virtuales están liderando una revolución monetaria sin precedentes que está redefiniendo por completo el concepto de valor de mercado. Así es la era de las criptomonedas, la transformación más radical en la historia del dinero.
"Las criptomonedas son activos o monedas digitales que utilizan, en la mayoría de los casos, la tecnología 'blockchain' para crear lo que se denominan bloques. Estos son validados por varios usuarios que, a su vez, verifican y confirman su valor", explica Aitor López de Aberasturi, fundador del portal kaixo.com e impulsor del proyecto educativo 'Etxekoa', la moneda electrónica de Euskadi dirigida a la ciudadanía vasca y que, de momento, carece de valor de mercado.
Bitcoin, protagonista cripto
Para entender su funcionamiento, hay que remontarse a los años en que empezaron a crearse las primeras criptomonedas - el bitcoin, la más conocida -. Así, estas verificaciones se hacían con un ordenador - miles en todo el mundo - por parte de los 'mineros' - término que se emplea por analogía con la extracción de metales preciosos como el oro ya que, en ambos casos, el proceso se trata de descubrir activos nuevos, escasos y difíciles de conseguir -.
"Cada persona dejaba su ordenador o parte de la CPU haciendo unos cálculos que permitían validar esos bloques y verificar su validez. Así empezó el bitcoin", continúa Aitor, que puntualiza que para otro tipo de criptomonedas existen otro tipo de validaciones y se emplean otras tecnologías. "Esa validación o trabajo que se hacía con el ordenador suponía que, de alguna manera, el minero recibiese una 'onza de oro' o un 'satoshi', que es una parte mínima de un bitcoin", aclara.
Origen del Bitcoin:
La historia de las criptomonedas comenzó en 2009 con la publicación de un artículo de Satoshi Nakamoto (pseudónimo cuya identidad sigue siendo un misterio) en el que describía un sistema de pagos entre pares (P2P) al que llamó Bitcoin.
Poco después, se lanzó la primera versión del software en foros especializados. Aunque al principio no tenía un objetivo específico, su propósito era crear una moneda segura, descentralizada y libre del control de bancos centrales o intermediarios, una alternativa que cobró fuerza justo un año después del estallido de la crisis financiera de 2008.
Fuente: BBVA
Uso especulativo
Respecto a su uso, las criptomonedas se emplean para realizar pagos en comercios - se convierten a euros y se realiza el abono en esta misma divisa - aunque también son una forma de inversión muy ligada a la especulación. En este sentido, se le puede dar un valor determinado y si la criptomoneda está asociada a determinados servicios o utilidades, este valor puede subir o bajar.
"Hay algunas que han perdido mucho valor y otras que no", añade Aitor, que explica que "cuando se compra un bitcoin, se adquiere una parte del mismo. En este sentido, ocho decimales de bitcoin equivalen a un satoshi".
Una ventaja de este escenario - sobre todo en el caso del bitcoin -, es que se trata de inversiones a largo plazo, a diferencia de los 'altcoins' o monedas alternativas. "El bitcoin va a ir al alza en el largo plazo. Se trata de un bien finito y ya está marcado cuando se van a dejar de minar o de crear nuevos", prosigue Aitor. En este aspecto, 2140 es el año en el que se estima que se mine el último.
“ Ocho decimales de bitcoin equivalen a un satoshi ”
La 'stablecoin' EURC
Otra ventaja, en este caso de las 'stablecoins' - un tipo de 'altcoin' diseñada para mantener un valor fijo y predecible -, es su estabilidad y el soporte que tiene. Aquí entraría el EURC, que cuenta con un respaldo de euros. Por ello, si se realiza una inversión de 1.000 EURC, está avalada por 1.000 euros. Además, la transferencia es prácticamente instantánea a cualquier cartera ('wallet') o banco virtual centralizado - los llamados CEX - con validaciones por diferentes personas usuarias.
"Si en el corralito argentino hubieran tenido criptomonedas, podían haber metido el dinero a una cartera cripto y así no hubiera perdido su valor. En las guerras se suele hacer así; la moneda de los países se devalúa y la gente convierte esas monedas en criptomonedas y las depositan en carteras descentralizadas", explica Aitor.
Estas 'wallets' son espacios a los que una persona puede mover sus criptomonedas y mantener el control total sobre ellas. Se necesitan para ello 12 palabras de acceso a una dirección concreta. Esta 'frase semilla' actúa como la llave maestra de la billetera de criptoactivos ya que opera como una copia de seguridad legible que protege las claves privadas y permite recuperar el acceso a los fondos y a las cuentas.
Monedas 'meme'
En cuanto a las desventajas de las criptomonedas en general, la principal es su uso especulativo para ganar dinero, por ejemplo, a través de monedas meme - como la criptomoneda OFFICIAL TRUMP -. Así, la especulación opera en los casos en los que se lanza un criptoactivo que pasa de valer un euro a 100 en apenas un día. En estos casos, hay grupos de personas por detrás manipulando el precio para llevarse las ganancias. Al final, el proyecto queda en el olvido y mucha gente termina perdiendo sus ahorros.
Por ello, Aitor destaca que antes de adentrarse en el mercado cripto, hay que estudiar lo que se quiere comprar y en lo que se quiere invertir que, en ningún caso, debería superar el 10% de la cartera. "Muchas monedas han perdido absolutamente su valor en menos de un año después de haber salido porque no hay realmente un proyecto detrás. Se sacan para financiar una operación determinada, se recauda el mayor dinero posible y las personas que han invertido, en muchas ocasiones, se quedan sin nada".
Monederos para la seguridad
A ello se le suma la importancia de la seguridad. Así, el experto recomienda no tener la frase semilla en el ordenador. "Si tienes X dinero en una cartera descentralizada y alguien consigue esas 12 palabras, te puede hackear y dejarte sin fondos", afirma.
Esto es lo que ocurrió en el asalto al fundador de la red social Tuenti, Zaryn Dentzel, en 2021, cuando un grupo de delincuentes armados irrumpió en su domicilio para exigirle las claves de acceso a su monedero digital (frase semilla) y robarle su fortuna en 'bitcoins', que en aquel momento ascendía a unos 25 millones de euros.
Para reforzar este aspecto, existen los llamados 'monederos fríos' ('hardware wallets') como 'ledger' o 'trezor', que funcionan como dispositivos físicos que incorporan un añadido de seguridad y almacenan las claves privadas sin conexión a internet, permitiendo así disponer del control total de las criptomonedas. También los denominados 'monederos calientes' ('hot wallets') como 'MetaMask', que funciona como una extensión de navegador o una aplicación móvil conectada a la red.
Protección al consumidor
A este respecto, la organización de consumidores vasca Kontsumobide ha habilitado una página web de información para las personas consumidoras sobre los riesgos asociados a la volatibilidad de las criptomonedas, así como a la alta especulación del mercado en el que operan.
De este modo, destacan la desprotección que supone la falta de regulación ya que la legislación bancaria no protege a quien tiene su dinero en criptomonedas, y los emisores de monedas virtuales no tienen por qué ser conocidos. Así, en el caso de que se opere a través de una compañía intermediaria y si esta quiebra o desaparece, no existe ningún respaldo del Estado.
“No sucede lo mismo si quien intermedia es un banco, en cuyo caso sí está obligado a garantizar sus operaciones con una cantidad de activos fijados por la ley, además de que el Estado también protege a las personas usuarias de la banca tradicional”, afirman en la web de consumo.
Mayor crisis en 2026
En relación a esto, la plataforma especializada 'RootData' anunciaba el pasado verano que el mercado de criptomonedas estaba atravesando una de las mayores crisis de su historia. Así, el proveedor de datos informaba del cierre formal de más de 100 proyectos, de los que muchos habían entrado en quiebra o habían permanecido inactivos durante 2026.
Estos cierres abarcaban todos los niveles de la industria, afectando de manera generalizada a 'exchanges', billeteras, protocolos de préstamos DeFi (finanzas descentralizadas), mercados de NFT y 'blockchains' de capa. El impacto más extremo lo sufrió 'Moonbeam', la 'parachain' de 'Polkadot' que dejó por completo su producción de bloques el 31 de julio de 2026, dejando inaccesibles todos los activos que los usuarios no habían retirado a tiempo.
Polkadot es una criptomoneda que cotiza en el CoinMarketCap, la plataforma de referencia mundial que rastrea y ofrece información en tiempo real de este mercado las 24 horas de los 365 días del año. Actualmente, se encuentra en el puesto 43 y cotiza a 1,15 dólares. Hace dos años, estaba en el top 10 o 15.
Los tokens como detonante
El detonante principal, según la plataforma, fue la devaluación de los 'tokens' con los que la mayoría de estos proyectos financiaban sus operaciones. De este modo, una gran parte de las 'altcoins' perdió entre el 70% y el 90% de su valor debido a un prolongado mercado bajista, a la escasez de capital por la dificultad para conseguir financiación, así como a una sucesión de ataques que afectó a las reservas de distintas plataformas, rompiendo la viabilidad financiera de decenas de equipos.