Gipuzkoa

“Creo que lo he dado todo y que también he recibido muchísimo. Siempre me he sentido muy reconocida"

Tras 25 años de trabajo en la asociación de comerciantes Berriak, Mertxe Jiménez se jubila con la satisfacción de haber contribuido a fortalecer el comercio local de Hernani
Mertxe Jiménez, técnica de comercio de Berriak durante 25 años / Aitziber Muga

La técnica de comercio de Hernani Mertxe Jiménez ha vivido hasta su jubilación la evolución del sector, la llegada de las grandes superficies, los cambios en los hábitos de consumo y los desafíos a los que se enfrentan los pequeños establecimientos. Entre los principales hitos de esta etapa destaca la creación de una concejalía específica de Comercio y Turismo, así como el trabajo realizado para apoyar a los comerciantes y adaptarse a las nuevas formas de consumo.

Después de 25 años trabajando en Berriak, se ha jubilado y ha recibido varios reconocimientos. ¿Cómo ha vivido este final de etapa? 

La verdad es que muy bien. Antes de jubilarme, los comerciantes ya me habían organizado una cena a la que acudimos unas 80 personas. Me sentí muy arropada y fue muy bonito. Después, durante la Merkataritza Festa, me hicieron un reconocimiento que no me esperaba y que me resultó muy emocionante. La concejala de Comercio, una figura que conseguimos poner en marcha cuando yo ya estaba trabajando en Berriak, también se emocionó. Además, vino mi familia, así que fue un momento muy especial. Me fui muy contenta y satisfecha.

Precisamente uno de los grandes logros de estos 25 años ha sido conseguir que el Ayuntamiento contara con una concejalía específica de Comercio y Turismo. ¿Por qué era tan importante?

Ha sido lo más importante. Cuando entré en Berriak, había algo más de 30 comerciantes asociados; cuando me he ido, eran alrededor de 100. Desde el principio, una de nuestras reivindicaciones era disponer de una concejalía propia de Comercio. Hasta entonces, teníamos que dirigirnos al concejal de Servicios, al alcalde o a diferentes responsables municipales, pero no había una persona de referencia a la que pudiéramos acudir directamente. Además, tampoco existía un presupuesto específico para el comercio. Siempre dependíamos de subvenciones de Cultura o de otras partidas, y trabajábamos poniendo parches. Nuestro objetivo era conseguir una concejalía propia, y lo logramos hace ocho años.

Durante este tiempo también ha sido testigo de la expansión de las grandes superficies comerciales en el entorno de Hernani. 

Cuando empecé en Berriak, hace 25 años, la asociación tenía ya siete años de trayectoria. Todo comenzó porque se quería construir un centro comercial en el espacio que hoy ocupa Orona. A raíz de aquella iniciativa, los comerciantes se unieron. Es cierto que las grandes superficies han creado puestos de trabajo, pero nunca se habla de todos los que han eliminado.

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¿Cuáles son los establecimientos que se han visto más afectados? 

Se han perdido muchos empleos en los pequeños comercios de los barrios, donde antes había tiendas, ahora ya no queda prácticamente nada. En el barrio del Puerto, por ejemplo, había una tienda de comestibles, una carnicería, una pescadería y una droguería. Hoy no hay nada. En Antziola y en Zikuñaga ha ocurrido lo mismo. Y en el casco urbano también se han perdido establecimientos tradicionales. Ya no puedes acudir a una tienda de ultramarinos de toda la vida. 

¿Qué diagnóstico hace de la situación actual del comercio de Hernani? ¿Tiene capacidad para afrontar el futuro? 

Creo que el comercio de Hernani no está mal, porque también hemos vivido cierta regeneración. En algunos sectores, como la alimentación, se han perdido muchos establecimientos y esa pérdida no se ha compensado. Sin embargo, en otros ámbitos, como la moda, los complementos y determinados servicios, sí ha habido continuidad y nuevas incorporaciones. Hay muchos negocios de peluquería y estética, por ejemplo, en los que ha entrado gente joven. En algunos casos, cuando cerraba una peluquería, eran las propias personas jóvenes que trabajaban allí quienes continuaban con el negocio. En estos sectores hay gente joven o de mediana edad que ha sabido adaptarse mejor a los cambios. Por eso creo que el comercio de Hernani goza de buena salud, aunque no sé si tiene tan buen porvenir. Hay mucha competencia exterior y cuesta hacer entender a la gente joven que, si el pueblo se muere, se muere todo: también las actividades y la vida social.

¿Hasta qué punto está afectando la compra por Internet al pequeño comercio? 

La comodidad de comprar por Internet pesa cada vez más. Desde nuestra oficina, que está en pleno centro, vemos todos los días cientos de furgonetas de reparto. No exagero: pasan continuamente, una detrás de otra. Tenemos que hacer entender a la gente que este modelo tiene consecuencias. Si acabamos comprándolo todo por Internet y desaparece el comercio local, todos lo vamos a pasar mal.

Frente a ese cambio en los hábitos de consumo, Berriak también ha apostado por la digitalización. 

Sí, hemos creado junto con el Ayuntamiento una plataforma digital, Hernanin, en la que los comercios pueden mostrar sus productos. La idea es que la gente, especialmente los jóvenes, que consultan Internet habitualmente pueda conocer lo que ofrecen los establecimientos del municipio. También hemos animado mucho a los comerciantes a abrir perfiles en Instagram y publicar sus productos a diario. Y funciona.

Después de 25 años al frente de esta labor técnica en Berriak, ¿con qué balance personal se marcha?

Para mí, trabajar estos 25 años en Berriak ha sido como crear una nueva familia, una cuadrilla de amigos. Siempre me he sentido muy reconocida. Creo que lo he dado todo y que también he recibido muchísimo. Por eso me voy muy contenta.

09/10/2026