El Gobierno Vasco ha concedido el tercer grado a Arkaitz Agirregabiria y ha aplicado el artículo 100.2 a Jon Rubenach, dos miembros de ETA condenados por asesinatos que permanecen presos. En total, tras la cesión de las competencias penitenciarias en 2021, el Gobierno Vasco ha aprobado 122 progresiones al tercer grado o régimen de semilibertad para presos de ETA que cumplen sus condenas en las prisiones de Zaballa (Araba), Martutene (desde junio en Zubieta) y Basauri, aunque en algunas ocasiones la Audiencia Nacional ha revocado estas decisiones.
Arkaitz Agirregabiria fue condenado por el asesinato del gendarme Serge Nérin, la última víctima mortal de ETA y el primer policía francés asesinado por la banda a lo largo de su historia, por el que fue condenado en 2010 y trasladado a España en mayo de 2025. Su fecha de cumplimiento está prevista para noviembre de 2029.
En concreto, se le ha progresado al tercer grado penitenciario o semilibertad, lo que le permitirá acudir únicamente a la prisión de Basauri para pernoctar de lunes a jueves. En su expediente penitenciario consta que ha escrito varias cartas pidiendo perdón a las víctimas, entre ellas la familia del gendarme francés.
Jon Rubenach acumula varias condenas que suman más de mil años de prisión por atentados de ETA en Madrid. Fue entregado por Francia en 2019, tras huir después de la detención de varios miembros de su comando. Rubenach es el autor material del asesinato del teniente coronel Pedro Antonio Blanco, cometido en enero de 2000, atentado con el que ETA rompió la tregua declarada quince meses antes. En su caso se mantiene el segundo grado, pero se le aplica el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, que le permite salidas diarias de la cárcel de Martutene de lunes a viernes para realizar actividades laborales, formativas o de voluntariado.
Son algo más de un centenar los presos de ETA que cumplen condena en las tres cárceles de la Comunidad Autónoma Vasca (CAV) y, de ellos, dos de cada tres están en régimen de semilibertad, la mayoría en tercer grado y el resto mediante la aplicación del artículo 100.2. Según los datos de Etxerat, una treintena cumple condena en su domicilio por razones médicas y bajo medidas de control, mientras que cerca de sesenta permanecen distribuidos entre las prisiones de Zubieta (34), Zaballa (18) y Basauri (9).
El Departamento de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno Vasco justifica la semilibertad de Rubenach al considerar que ha mostrado una evolución favorable durante su estancia en prisión, donde ha disfrutado de permisos de salida sin incidencias.
Tercer grado
Existe además un grupo de presos que abandonaron la disciplina del Colectivo de Presos de ETA, controlado por el entorno de la izquierda abertzale. Estos reclusos, críticos con la línea oficial vinculada a EH Bildu, alrededor de una decena, no figuran en los registros de Etxerat ni reciben el apoyo que sí obtienen las familias de otros presos.
Sare, la organización en defensa de los derechos de los presos de ETA, recuerda que en 2014, año de su creación, había 465 presos de ETA, de los cuales 140 estaban en Francia, frente al poco más de un centenar que actualmente permanece en las cárceles de la CAV. A ellos se suman dos presos en la cárcel de Iruñea y uno más en la prisión francesa de Lannemezan, Mikel Carrera Sarobe, alias 'Ata'.
Covite ha calificado de "fraudulento" el tercer grado concedido a Arkaitz Agirregabiria y la aplicación del artículo 100.2 a Jon Rubenach, y considera "especialmente grave" que estas medidas se presenten como reinserción, cuando, a su juicio, constituyen una "amnistía encubierta".
"No estamos ante una política de reinserción, sino ante una política de excarcelación progresiva que sigue la hoja de ruta histórica de la izquierda abertzale en este final de ETA negociado que vivimos desde 2011", ha asegurado la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez.