Los resultados de un análisis de sangre van más allá de observar las cifras del colesterol total.
Los médicos utilizan fórmulas matemáticas directas para evaluar de forma más precisa el estado de la salud, y el cardiólogo Aurelio Rojas señala en su último vídeo que existe un método rápido y accesible para determinar el grado de peligro que representan los lípidos en el organismo.
La operación consiste en dividir la cifra total de los triglicéridos entre el valor del colesterol HDL. El resultado de esta división ofrece un indicador claro sobre la salud metabólica.
Según indica el especialista, la evaluación de los números obtenidos tras aplicar esta fórmula marca la diferencia a la hora de prevenir problemas mayores.
"Lo ideal es que el resultado de esta división nos dé lo más bajo posible: por debajo de dos es una cosa muy buena; si está por encima de tres, el riesgo de que nuestro colesterol se esté pegando en nuestros vasos sanguíneos es muy elevado", señala.
Hipertensión, colesterol alto, obesidad, sedentarismo, tabaquismo y alcohol pueden ser desencadentantes de un ictus.
El significado clínico de los valores elevados
Superar el umbral recomendado supone un aviso médico sobre el funcionamiento interno del organismo.
Este indicador actúa como un marcador temprano de alteraciones en el metabolismo que requieren atención y cambios en el estilo de vida.
La acumulación de lípidos en las arterias es un proceso paulatino que dificulta la circulación sanguínea y exige un esfuerzo extra al corazón.
"Si tu cociente triglicéridos/HDL (TG/HDL) es mayor de 2 no significa por sí solo que tengas una enfermedad, pero sí puede ser una señal de resistencia a la insulina, exceso de grasa visceral y un perfil metabólico menos saludable. También suele asociarse a una mayor proporción de partículas LDL pequeñas y densas, más aterogénicas", explica.