Vida y estilo

Cómo evitar las piernas pesadas e hinchadas en los viajes largos

Mover las piernas durante los desplazamientos largos, evitar permanecer horas en la misma posición y consultar cuando las molestias son recurrentes son medidas sencillas que pueden ayudar a cuidar la salud venosa también durante las vacaciones
A partir de unas 4-6 horas es recomendable interrumpir periódicamente la inmovilidad. / Magnific

Aunque el verano va llegando a su fin todavía son muchos quienes tienen planeado un viaje para poner el broche final a sus vacaciones. En tren, avión o en coche, si hablamos de desplazamientos largos y de permanecer demasiado tiempo en una misma posición, hay que prestar especial atención a las piernas. La inmovilidad puede intensificar síntomas como pesadez, hinchazón, sensación de tensión, picor o cansancio, especialmente en personas con varices o insuficiencia venosa.

“Para nuestras piernas, es tan importante movernos como descansar. La inmovilidad prolongada favorece la pesadez, la hinchazón y el estancamiento venoso. Si estos síntomas aparecen habitualmente, tenemos varices o cada vez necesitamos más tiempo para recuperarnos, conviene estudiar si existe un problema de insuficiencia venosa”, explica el doctor Lorenzo Álvarez, especialista en Angiología, Cirugía Vascular y Endovascular en Monarka Clinic.

El retorno venoso

La musculatura de la pantorrilla desempeña un papel fundamental en el retorno de la sangre desde las piernas hacia el corazón. Al caminar, la contracción de estos músculos comprime las venas y facilita que la sangre avance hacia arriba.

“Nuestra pantorrilla funciona como una auténtica bomba muscular. Cada vez que caminamos o movemos los tobillos ayudamos a impulsar la sangre hacia arriba. Por eso, durante un viaje largo, pequeños movimientos repetidos pueden ser mucho más importantes de lo que pensamos”, señala el especialista.

Cuando pasamos horas sentados o de pie sin apenas mover las piernas, esta llamada “bomba muscular” funciona con menor eficacia. El resultado puede ser una mayor sensación de pesadez o hinchazón al final del trayecto o de la jornada.

Del ordenador al avión

Durante el año, muchas personas permanecen ocho horas frente a un ordenador, conduciendo o trabajando de pie. En vacaciones, esta situación puede trasladarse al propio viaje: seis horas en un coche, un tren o un avión pueden reproducir el mismo factor de riesgo para las piernas: permanecer demasiado tiempo sin activar la musculatura.

Por ello, en desplazamientos prolongados, especialmente a partir de unas 4-6 horas, es recomendable interrumpir periódicamente la inmovilidad. En coche: realizar paradas y caminar unos minutos. En tren o avión: levantarse y caminar siempre que sea posible. Y mientras permanecemos sentados: mover los tobillos, flexionar y extender los pies y activar periódicamente las pantorrillas.

“No hace falta esperar a tener molestias para empezar a mover las piernas. En un viaje largo, levantarse, caminar unos minutos y hacer ejercicios sencillos con los tobillos mientras estamos sentados son gestos fáciles que deberíamos incorporar a nuestra rutina”, apunta Álvarez.

Hidratación y ropa cómoda

Durante los meses de verano, mantener una hidratación adecuada y utilizar ropa cómoda puede contribuir a afrontar mejor los desplazamientos prolongados. En personas con tendencia a la hinchazón, varices o insuficiencia venosa, las medias de compresión graduada pueden ser una opción útil, aunque su indicación debe valorarse de manera individual.

Además, conviene recordar que tener las piernas cansadas o algo hinchadas después de un viaje no significa necesariamente que exista una enfermedad venosa. Sin embargo, cuando las molestias son habituales, persistentes o progresivas, es recomendable consultar con un especialista.

Por otro lado, las varices no son únicamente una cuestión estética. Cuando aparecen asociadas a síntomas como pesadez, edema, dolor, picor o cambios en la piel, pueden formar parte de una enfermedad venosa crónica.

Una valoración especializada permite determinar si existe un problema de insuficiencia venosa y, cuando está indicado, un estudio mediante eco-Doppler puede ayudar a evaluar el funcionamiento de las venas.

“Tener las piernas pesadas después de un viaje no significa que exista una trombosis, pero tampoco debemos normalizar que la hinchazón o el dolor se repitan constantemente. Si los síntomas aparecen con frecuencia o van a más, es recomendable valorar qué hay detrás”, concluye el doctor Álvarez.

05/09/2026