El otoño invita a bajar el ritmo y pasar más tiempo en casa, y la decoración también se adapta a este cambio. El 'cocooning' reivindica precisamente eso: crear interiores cálidos y cómodos que funcionen como un refugio frente al frío y las prisas del exterior.
La clave está en los materiales. La madera, las fibras naturales, la lana, el algodón o el lino aportan calidez sin necesidad de llenar la casa de objetos. Sklum, Leroy Merlin y Kenay Home ofrecen propuestas acordes con esta tendencia.
Los textiles tienen un papel protagonista. Una alfombra mullida, una manta sobre el sofá o varios cojines de diferentes tejidos permiten introducir volumen y crear ese efecto de capas tan característico del cocooning.
Las mantas suaves y con textura aportan calidez al hogar.
Luz cálida
También importa, y mucho, la iluminación. Frente a la luz blanca e intensa, las lámparas auxiliares, las pantallas de fibras y los puntos de luz cálida ayudan a crear una atmósfera más íntima al caer la tarde.
Las lámparas auxiliares con iluminación suave y detalles con fibras naturales ayudan a crear una atmósfera íntima y relajante.
La paleta cromática completa el conjunto. Beiges, tierras, tostados y verdes apagado aportan serenidad y combinan fácilmente con madera y tejidos naturales. Asimismo, las formas redondeadas de sofás o mesas ayudan además a suavizar el ambiente.
Las formas curvas suavizan el ambiente y aportan continuidad visual.
El resultado no tiene que ser una casa recargada. El 'cocooning' consiste en hacer que cada espacio invite a quedarse: leer, descansar, conversar, comer sin prisas o simplemente disfrutar de estar en casa.