Euskadi cuenta con clústeres consolidados en ámbitos industriales muy dinámicos y, en algunos casos, con una fuerte proyección internacional, agrupando a empresas, centros tecnológicos y de investigación, universidades, administraciones y otros agentes en torno a una cadena de valor en un marco de innovación abierta y colaboración público-privada.
El modelo reúne a unas 3.100 entidades asociadas, de las que alrededor de 2.400 tienen sede en la CAV y un 77% son pymes. Cada año, llevan a cabo más de 150 misiones comerciales internacionales en más de 30 países y cerca de 1.700 empresas de los clústeres vascos participan en proyectos de I+D+I en convocatorias de Euskadi, estatales y europeas.
Más que destacar un único sector estratégico, el valor del modelo vasco reside en disponer de un conjunto de organizaciones sólidas, conectadas entre sí y capaces de generar innovación, empleo de calidad y actividad económica de alto valor añadido para abordar las grandes transiciones que afronta la industria europea, indican desde SPRI - Agencia Vasca de Desarrollo Empresarial.
“ Cerca de 1.700 empresas de los clústeres vascos participan en proyectos de I+D+I en convocatorias de Euskadi, estatales y europeas ”
14.500 millones de facturación
Así, el ecosistema de la movilidad abarca una dimensión industrial, tecnológica y económica muy relevante para Euskadi, además de estar vinculada estrechamente con dos vectores estratégicos como son la energía y la digitalización.
En este contexto, la aportación del Clúster de Movilidad y Logística (MLC ITS Euskadi) es generar espacios de colaboración que permitan abordar proyectos en los ámbitos de la innovación, la cooperación, la internacionalización y la visibilidad al sector.
“ Los socios del Clúster de la Movilidad representan casi el 15% del PIB de Euskadi ”
Más de 56.000 empleos
Trabajan para conectar y movilizar a la industria con operadores, infraestructuras, administraciones, centros tecnológicos y de conocimiento, contando para ello con 141 socios que superan los 14.500 millones de euros de facturación conjunta, generan más de 56.000 empleos y representan casi el 15% del PIB de Euskadi.
Además, cerca del 30% de su actividad tiene destino internacional y el esfuerzo en I+D+i supera el 3% de la facturación.
"La CAV parte de una posición muy sólida en el ámbito de la movilidad. Contamos con un tejido industrial y tecnológico altamente especializado, con una importante presencia internacional y empresas líderes en sus respectivos mercados", afirma Fernando Zubillaga, gerente de MLC ITS Euskadi.
“ Uno de los grandes retos en materia de movilidad y logística es convertir el dato en un activo estratégico ”
El reto ahora es trasladar esta fortaleza a un sector en transformación, donde la sostenibilidad, la electrificación, la conectividad, la digitalización y los datos están redefiniendo la movilidad y abriendo nuevas oportunidades de negocio.
"En nuestro plan estratégico, transición energética y verde, transición digital, y competitividad sectorial son los vectores de cambio sobre los que construir nuevas fortalezas", continúa.
Dentro de este marco, uno de los grandes desafíos es convertir el dato en un activo estratégico, tanto en materia de movilidad como de logística. Por ello, desde el clúster están liderando el proyecto DS4Moveus, el espacio de datos de referencia para el ecosistema sectorial vasco.
Su objetivo es conectar empresas, administraciones y agentes tecnológicos en un entorno de confianza para facilitar el intercambio seguro e interoperable de datos, contribuyendo a generar nuevos servicios e impulsar la innovación.
Más de 133.000 empleos
Por otra parte, la alimentación y la gastronomía es otro pilar estratégico de la economía vasca. Representa el 10,6% del PIB de Euskadi y sus más de 2.400 empresas generan más de 133.000 empleos.
Además, el territorio ocupa una posición de vanguardia en el ámbito internacional, un contexto en el que los productos vascos gozan de gran reconocimiento, fruto de la colaboración entre empresas, instituciones y los agentes de la red vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación.
A su vez, el sector mantiene una creciente proyección exterior, exportando más de 1.000 millones de euros al año y ejerciendo un importante efecto tractor sobre industrias como la maquinaria, la automatización, el envase y la logística.
“ Dentro de cinco años, el sector alimentario vasco será más tecnológico, eficiente y resiliente ante el cambio climático y las tensiones de suministro ”
Prestigio de los productos vascos
En este sentido, BASQUE FOOD CLUSTER es la asociación de referencia que engloba toda la cadena de valor alimentaria de la CAV. Actualmente, son más de 170 empresas y entidades socias pertenecientes a los distintos eslabones de la cadena.
Su principal objetivo es mejorar la competitividad y el desarrollo de sus socios a través de la cooperación, generando valor añadido a través de la innovación y con una clara orientación hacia el mercado y el consumidor.
Mejora, innovación y crecimiento
"Nuestro papel consiste en conectar empresas, generar conocimiento, facilitar la cooperación y transformar los retos compartidos del sector en oportunidades concretas de mejora, innovación y crecimiento", afirma su director Jon Ander Egaña.
Un buen ejemplo de ello es 'Sareak Indartzen', una iniciativa con la que generar espacios de encuentro entre profesionales de distintas empresas para compartir retos, experiencias y buenas prácticas en ámbitos estratégicos. Estos grupos favorecen el aprendizaje entre iguales, la búsqueda de soluciones compartidas y el impulso de nuevas colaboraciones dentro del sector.
“ La inteligencia artificial, la automatización y el uso de datos transformarán la producción, la logística y la relación con el consumidor ”
Tendencias a largo plazo
En cuanto a los retos de futuro, el director destaca la necesidad de ganar dimensión empresarial, mejorar la rentabilidad, atraer talento y asegurar el relevo generacional.
A su vez, el propio dinamismo del sector está impulsando una evolución hacia productos más saludables, personalizados y adaptados a nuevos estilos de vida, sin perder de vista el precio y la conveniencia.
Asimismo, la sostenibilidad dejará de ser un factor diferencial para convertirse en una exigencia obligatoria, lo que implicará reducir emisiones, residuos, envases y el consumo de agua y energía.
"Debemos acelerar la digitalización y afrontar la transición ecológica y regulatoria sin comprometer la competitividad de nuestras pymes", sostiene el director.
Paralelamente, la inteligencia artificial, la automatización y el uso de datos transformarán la producción, la logística y la relación con el consumidor.
"Dentro de cinco años tendremos un sector más tecnológico, eficiente y resiliente ante el cambio climático y las tensiones de suministro. Será también un sector más cooperativo y concentrado, en el que competirán mejor las empresas capaces de innovar, ganar dimensión y ofrecer un valor diferencial", afirma el director.
9% de la industria manufacturera
Por otro lado, la Asociación Clúster del Papel de Euskadi busca ser la organización de referencia en la transformación de la cadena de valor del papel en Euskadi, liderando el avance hacia una bioeconomía circular, descarbonizada, innovadora y generadora de bienestar para la sociedad.
Su misión es ayudar a las empresas socias a afrontar los grandes retos que afrontan y, para ello, impulsan proyectos en distintas áreas, fomentando la innovación, la digitalización y la sostenibilidad, además de ser punto de encuentro entre empresas, centros de formación y tecnológicos, e instituciones.
“ Los socios de la Asociación Clúster del Papel de Euskadi representan el 9% de la industria manufacturera vasca ”
Bioeconomía descarbonizada
Con el objetivo de transformar necesidades comunes en oportunidades que refuercen la competitividad del sector, cuenta con todos los fabricantes de pasta y papel de la CAV como socios, además de con la mayor parte del tejido empresarial papelero.