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Cerca de 84.000 personas han tenido que abandonar sus hogares desde el comienzo de la ofensiva aérea israelí contra el Líbano hace algo menos de tres días, mientras que el número de albergues habilitados por las autoridades roza ya los 400, informaron este miércoles fuentes oficiales.
Según el último informe de situación emitido por la Unidad de Gestión de Riesgo en Desastres, el número de desplazados asciende a 83.847, lo que supone más de 18.000 familias diferentes, y solo 42 de los 399 centros educativos habilitados como albergues tienen aún capacidad para acoger a más personas.
Desplazados
La ministra libanesa de Asuntos Sociales, Haneen Sayed, alertó en una comparecencia de prensa de que todos los albergues están llenos tanto en Beirut como en la ciudad meridional de Sidón, por lo que llamó a los desplazados a que acudan a los centros disponibles en otras regiones del país.
Según sus datos, desde el inicio de los bombardeos el pasado lunes, se han distribuido a los desplazados más de 79.000 raciones de comida caliente y al menos 50.000 colchones, mientras las autoridades trabajan en colaboración con las organizaciones humanitarias para responder a la situación.
"Prometo a todos los libaneses que no escatimaré en esfuerzos para parar esta devastadora guerra y llevar a nuestros hermanos desplazados de vuelta a sus hogares, para proteger el Líbano y su gente de forma que no sea un escenario para conflictos regionales", dijo en la misma comparecencia el primer ministro, Nawaf Salam.
Israel mantiene una intensa campaña de bombardeos contra el sur y el este del Líbano, además de las afueras de Beirut.
Este es el peor estallido de violencia desde la entrada en vigor de un cese de hostilidades entre ambos países hace unos 15 meses, acuerdo que puso fin a más de un año de conflicto entre Israel y el grupo chií libanés Hizbulá.