Con la publicación hace algo más de año y medio de En las nubes, puso sobre la mesa una tarjeta de presentación que, ante todo, invitaba al público a sentirse libre. UDDA abrió así un camino en el que todavía queda mucho por recorrer, aunque los inicios están siendo de lo más provechosos. La última gran noticia para el proyecto del joven cantante, guitarrista, pianista y compositor gasteiztarra Aitor Armentia ha llegado de la mano del concurso Gazte Talent. “Cuando me dijeron que había ganado, no me lo creí”, dice con una sonrisa.
Tenía pensando haber participado el año pasado. Pero la vida tenía otros planes, que en su caso pasaban por ir a estudiar a Italia. Sin embargo, en este 2022, dos días antes de cerrarse la convocatoria, una charla con la también autora e intérprete Amaiow le animó a dar el paso. “Hay gente con la que sientes una química musical especial y con ella me pasa”, así que ambos se confabularon. El impulso les salió tan bien que UDDA terminó siendo seleccionado para la final celebrada el pasado 6 de diciembre en la sala Jimmy Jazz. El suyo fue el primer concierto, para dar paso después a Paraside y a Maialen Aristegi. “Me sentí muy cómodo; pretendíamos que fuera algo entretenido para la gente que estaba y creo que lo conseguimos”.
Aitor Armentia, más conocido como Udda
“El premio se agradece muchísimo, pero ya el hecho de cantar en la Jimmy con una amiga como Amaiow fue estupendo. Y el sonido… es que estaba cantando y solo pensaba: ¡pero qué bien suena todo!”. No es, eso sí, el primer certamen en el que Aitor Armentia deja huella. También el año pasado tomó parte en el concurso musical organizado por la emisora Gaztea, cuyo pase a la final le llevó a actuar en el Antzoki bilbaíno. En aquellos momentos estaba realizando sus estudios en Italia en el marco del programa Erasmus. “Era la primera vez que actuaba como tal ante el público y sonó muy bien. De hecho, después me vi en la tele y pensé: pues no está nada mal”, sonríe. Tanto una final como la otra le han dado la oportunidad de tocar en dos escenarios de referencia, “pero soy muy consciente de que han sido ocasiones únicas y de que ahora tengo que dar como 50 pasos hacia atrás; hay que ser realista, no vas a estar cantando en un sitio como Jimmy Jazz todos los días”.
En constante búsqueda
Más allá de los reconocimientos públicos que suponen certámenes como estos, está también la parte monetaria. “Está todo guardado porque tengo claro que todo va a estar dedicado a la música”, más allá de que parte del premio de Gazte Talent lo va a compartir con su compañera de escenario, con quien quiere seguir trabajando en el futuro.
“La idea para 2023 es poder tocar dónde y cuándo se pueda, y ojalá pueda seguir de la mano de Amaiow”. Actuaciones en las que no solo poder seguir dando rienda suelta a sus temas, sino también poder compartir nuevos momentos con el público como le ha pasado hasta ahora. “Se agradece mucho cuando bajas del escenario y te dicen cosas como las que me trasladan”, apunta el músico, que no descuida, ni mucho menos, la labor de composición de nuevos temas. Solo que “lo hago de otra manera; ya no cojo la guitarra y voy tocando acordes; ya no uso ni el piano, sino el teclado del ordenador”.
No solo es un cambio en las formas de hacer, sino también en el resultado. “Quiero algo más moderno. Me apetece hacer música más divertida y quitar un poco de intensidad a las nuevas canciones. Espero encontrar algo más movido y actual”, sin que eso signifique dejar aparcado lo hecho con En las nubes. “He tenido sensaciones muy buenas desde que salió hasta ahora. Hoy lo veo y lo siento un tanto caótico: de repente rock en euskera, algo más rumbero en catalán, una ranchera…”, pero es que en este trabajo desarrollado por UDDA con la producción de Ihana Iriondo era justo eso lo que se buscaba. “Experimentamos como quisimos. Fue un paso que tenía que dar para ahora poder crear cosas que son más parecidas a lo que escucho”. l