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Aquellos que dicen que los jóvenes de hoy en día están acomodados y carecen de iniciativa no conocen al urretxuarra Egoitz Mujika. Ha regentado dos bares, ha trabajado de camionero y de mecánico de bicicletas, y ahora ejerce de masajista en el equipo Education First. A partir del lunes dará masajes a Ben Healy, Markel Beloki y el resto de los integrantes del equipo que participarán en la Itzulia.
A Mujika le gusta probar de todo también en su tiempo libre. Le encanta el deporte y ha sido piloto y copiloto de rallys, ha completado las carreras de montaña Ehunmilak y Goierriko Bi Handiak y ha participado en algunas de las marchas ciclistas más famosas. Por ejemplo, la Quebrantahuesos.
Se suele decir que de casta le viene al galgo y en este caso también es así. Su padre fue camionero y su madre regentó el añorado restaurante Etxaburu de Urretxu. Les gusta andar en moto y Egoitz ha heredado también esa afición. A sus hermanos Mayi y Xabi también le gusta el mundo del motor. Mayi está, además, entre las mejores corredoras de montaña de Euskadi.
Mujika estudió un grado medio en la escuela de Formación Profesional UGLE y después hizo el grado superior de Nutrición en Lleida y estudió masaje deportivo en Barcelona. “Cuando participaba en pruebas ciclistas y carreras de montaña, acudía a nutricionistas y masajistas. Me atraía ese mundo y decidí estudiar”, explica.
El exciclista legazpiarra Mikel Mujika es primo suyo y fue de su mano como se hizo un hueco en el mundillo ciclista. “Mikel corría en un equipo de Portugal y en 2023 me ofreció trabajar con ellos. No me lo pensé dos veces”, recuerda el masajista urretxuarra.
Después, trabajó para dos equipos ciclistas femeninos. “Me llamaron del equipo suizo Roland y trabajé durante dos temporadas para ellas. Después, me llamaron del equipo alemán Ceratizit. Con ellas hice otras dos temporadas”, comenta Mujika.
En la actualidad trabaja para el equipo estadounidense Education First. Tienen tres equipos (el femenino, el masculino y el de jóvenes) y trabaja con los tres. Además de dar masajes a los ciclistas, se encarga de otras labores. “Cuatro días antes de cada prueba, vamos al almacén del equipo, que está en Girona, y preparamos los camiones y las furgonetas”.
Después, se desplazan al lugar en el que se va a disputar la prueba ciclista. “Al lugar en el que se va a disputar la carrera vamos dos días antes del inicio de la misma. Allí, limpiamos los coches del equipo y los preparamos para la prueba, vamos a los aeropuertos a buscar a los ciclistas... Un día antes de la prueba, damos masajes a los ciclistas. Ya en la prueba, vamos a los puntos de avituallamiento a entregarles los bidones. Después, les esperamos en la meta para encargarnos de su recuperación. Volvemos al hotel cuanto antes, para darles masajes”, explica.
El urretxuarra ha participado en las pruebas ciclistas más importantes del calendario femenino:el Tour de Francia, el Giro de Italia, la Vuelta a España, las clásicas más prestigiosas... En cuanto a las pruebas del calendario masculino, el año pasado estuvo en la Vuelta a Suiza y en la Vuelta a Luxemburgo. Este año ha estado en la semana Coppi-Bartali, en Italia.
Le hace mucha ilusión estrenarse en la Itzulia, por supuesto. “Participan los mejores equipos del mundo y es una de las pruebas favoritas de los ciclistas”. Además, es la carrera de casa y recibirá la visita de sus familiares y amigos.
Le gusta mucho su trabajo, aunque es duro. “Tienes que sentir pasión por el ciclismo y ser un poco aventurero. Nos tiramos muchas horas en la carretera, pasamos cerca de 180 días al año fuera de casa... Se echa en falta a la familia, la pareja y los amigos”, reconoce.