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En la misma medida que el paro ha ido descendiendo de manera pronunciada y continua en los últimos años –ha pasado del 16,13% con que cerró 2020 al 9,9% de dicembre de 2025–, el número de puestos de trabajo sin cubrir en el mercado laboral del Estado español por falta de personal ha ido creciendo exponencialmente.
Al cierre del tercer trimestre del pasado año, el Observatorio de las Ocupaciones del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) registró 152.000 vacantes, lo que multiplicaba por 2,7 las 56.000 que había once años antes, en 2014.
Camareros, cocineros, albañiles, camioneros, enfermeros, cuidadores o médicos de familia son, especialmente, algunas ocupaciones en las que el SEPE ha detectado que existen puestos vacantes, de los que prácticamente dos de cada diez resultan imposibles de cubrir.
Operarios de la construcción.
Estos 152.000 puestos sin cubrir no llegan al 1% de la oferta laboral, por debajo de la media europea del 3%, según destaca el Observatorio, que señala que una tercera parte de las vacantes pertenecen al sector público y pone como ejemplo que el 80 % de puestos sin cubrir en el ámbito de los cuidados debería proveerlo la Administración Pública. Del total de vacantes, solo un 2,1% se cubre sin dificultad, mientras que el 79,3% se considera de difícil cobertura y el 18,6% de imposible cobertura.
El SEPE achaca la situación al envejecimiento de la población y al rechazo de las condiciones laborales, principalmente en la construcción y la hostelería, pero también al desajuste entre lo que las empresas demandan y la formación de los trabajadores en las ocupaciones de cualificación media y alta.
Los datos
- 18,6% Imposible cobertura. Del total de las más de 150.000 vacantes registradas en datos de septiembre del año pasado, solo un 2,1% se cubren con facilidad. El 79,3% se considera de difícil cobertura y el 18,6% están catalogadas como de imposible cobertura.
- 25.767 Programa GECCO. En 2025, más de 25.700 migrantes pudieron trabajar en el Estado español a través del programa de gestión colectiva de contrataciones en origen (GECCO), una cifra récord.
- 81% mayoría clara. Más del 80% de las contrataciones realizadas el año pasado a través del programa GECCO procedían de Marruecos.
Hostelería, construcción, actividades sanitarias y transporte son los sectores con mayor desajuste, aunque también destaca el agrícola, que reclama la necesidad de personas inmigrantes, lo que contrasta –según el SEPE– con el hecho de que muchos españoles se vayan a la vendimia francesa, donde encuentran mejores condiciones de trabajo.
También discuerda con el alto número de personas desempleadas, 2,47 millones a cierre de 2025 según la encuesta de población activa (EPA), si bien el observatorio incide en que muchos nacionales en paro son reticentes a cubrir ofertas de baja cualificación.
Un temporero trabaja en una finca de Lanciego.
PROGRAMA GECCO
En 2025 un total de 25.767 personas migrantes pudieron trabajar en el Estado a través del programa de gestión colectiva de contrataciones en origen (GECCO), una cifra récord que superó los más de 20.000 participantes de 2024 y los 19.000 del año 2023.
Estos programas empezaron a funcionar hace más de veinticinco años y consisten en la tramitación y concesión simultánea de autorizaciones de residencia y trabajo para extranjeros extracomunitarios que no residan en el Estado.
Marruecos copó el pasado ejercicio, con el 81% de contrataciones realizadas, de las que nueve de cada diez son para mujeres con una edad media de 43 años empleadas en explotaciones agrícolas.
Otra vía que abre la opción de buscar los perfiles vacantes fuera del Estado es el catálogo de ocupaciones de difícil cobertura que elabora trimestralmente el SEPE, que permite la tramitación de la autorización inicial de residencia temporal y trabajo por cuenta ajena dirigida al extranjero.
El catálogo es restrictivo, se ciñe a puestos para los que no existen candidatos, como son la mayoría de ocupaciones dentro del sector de la marina mercante. También recoge diferentes especialidades en el ámbito de la construcción y la edificación, como carpinteros metálicos, instaladores electricistas y gruístas, además de entrenadores y deportistas profesionales.