Tras el verano y la vuelta a la rutina de septiembre, son muchos los que piensan que ahora es un buen momento para cambiar de hábitos, empezar a cuidar su alimentación y a hacer ejercicio. Sin embargo, parece que ese momento no termina de llegar y vamos postergando indefinidamente ese momento. Entrevistado en Las mañanas de Onda Vasca, el dietista, antropometrista y experto en bodyhacking Borja Zuazua ha explicado que esta dificultad para alcanzar los objetivos de bienestar físico no se debe a la falta de horas en el día, sino a la relevancia que cada persona le otorga a sus propósitos en su escala personal: "Siempre se argumenta que no tengo tiempo pero esto es una cuestión de prioridades, no de tiempo".
Comer más sano no se traduce automáticamente en perder peso. La clave está en controlar la energía ingerida. De igual manera, frente a los 'excesos' que podemos cometer en eventos sociales, el nutricionista rechaza de manera tajante las restricciones estrictas y aboga por un enfoque basado en la planificación previa y el uso del sentido común: "No hablo nunca de restricción ni de prohibición, hablo de gestión" apostilla Zuazua, que explica cómo proceder ante, por ejemplo, una comida con amigos: "No tiene nada que ver levantarme por la mañana e ir a tumba abierta que pensar, si tengo una comida, en hacer ejercicio a la mañana, entrenar o dar un paseo, posponer un poco el 'hamaiketako' para llegar con mucho más control a la comida y ser mucho más consciente de lo que como".
En lo referente a la actividad física, el experto destaca el papel crucial que desempeña el entrenamiento de fuerza frente al hábito tradicional de realizar exclusivamente ejercicio cardiovascular de alta intensidad para perder peso. Zuazua subraya que estas prácticas de fuerza pueden llevarse a cabo en el propio hogar utilizando elementos cotidianos o bandas elásticas, y aconseja priorizar la constancia y el disfrute personal por encima de las pautas científicas complejas.