Un equipo internacional liderado por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y el instituto Biogipuzkoa ha logrado un avance significativo en la lucha contra el colangiocarcinoma intrahepático, el segundo cáncer primario de hígado más frecuente a nivel mundial. Según explica la doctora María Jesús Perugorria en Onda Vasca, este tipo de tumor es especialmente complejo debido a que sus "factores de riesgo siguen siendo prácticamente desconocidos" y suele ser "muy asintomático en estadios tempranos", lo que deriva en diagnósticos tardíos con pocas opciones curativas. Ante este escenario de alta quimiorresistencia, la investigación se ha centrado en el microambiente tumoral, descubriendo que "hemos identificado una nueva diana inmunoterapéutica" que podría cambiar el abordaje de esta patología al permitir el uso de medicamentos dirigidos específicamente a las alteraciones del tumor.
El núcleo del descubrimiento reside en el receptor MARCO, una proteína que actúa como una suerte de "antenita" en los macrófagos asociados al tumor. Los investigadores observaron que una elevada presencia de este receptor en los pacientes se vincula directamente con una "peor supervivencia global" y con tumores "inmunológicamente fríos", es decir, desprovistos de las células T capaces de destruir el cáncer. Perugorria detalla que en modelos experimentales pudieron comprobar que la ausencia de este receptor protegía del desarrollo del tumor, y que mediante el uso de un "anticuerpo frente a este receptor" fueron capaces de "reducir parcialmente el volumen tumoral", lo que abre una vía de esperanza para el desarrollo de nuevos tratamientos sistémicos.
Pese al optimismo que genera el hallazgo, la doctora se muestra cautelosa y subraya que el trabajo "no deja de ser pues un modelo experimental" en ratones que requerirá años de investigación adicional antes de llegar a la fase clínica. El objetivo actual de la comunidad científica es profundizar en el conocimiento de las células que rodean al tumor, ya que "el tumor no solo está formado por unas células tumorales que se transforman", sino por un complejo ecosistema de vasos sanguíneos y células fibróticas que pueden favorecer su crecimiento. Para Perugorria, el hecho de realizar esta investigación traslacional en Euskadi, en estrecha colaboración con los hospitales, es una ventaja competitiva que permite trasladar los avances del laboratorio directamente al beneficio de los pacientes.