Actualizado hace 3 horas
Esta noche, más allá de las diez, se va a saber si Bilbao Basket da por concluida esta temporada, que sería de sobresaliente, o prosigue y sube nota hasta la matrícula de honor. A las ocho y media, una hora menos en tierra chicharrera, cierra la fase regular de la Liga ACB en el pabellón Santiago Martín, de la ciudad de San Cristóbal de La Laguna. Enfrente, el CB Canarias que fue derrotado en su última visita a Miribilla y que ya está, matemáticamente clasificado, para esos play-offs de cuartos de final.
La escuadra de Txus Vidorreta, con una enorme tralla en los últimos años, incluido este, será séptima si gana y octava si pierde. Nunca noveno, que es el riesgo que corren en caso de perder en el parqué insular los Hombres de Negro, ya que quedaría fuera si Ibon Navarro consigue, con su Unicaja malagueño, vencer en su Buesa Arena a un Baskonia que, tras vencer al Real Madrid, tiene en la mano acabar segundo mientras, perdiendo, podría ser hasta quinto.
Las cuentas salen claras: ganar donde no se gana desde 2019 para no depender de nadie ni de nada, transistores incluidos. Tras vencer al Girona en la despedida del Bilbao Arena, se acude a la isla a por todas mientras el conjunto local se ha visto obligado a reforzarse durante estos últimos días ante los problemas físicos que vienen arrastrando Bruno Fitipaldo, Marcelinho Huertas y Gio Shermadini.
Jaume Ponsarnau no gasta excesiva energía en cuestiones ajenas: "Centrarnos en lo que podamos hacer", y por aquello de que ya están clasificados, "pueden especular en lo físico y en reservar jugadores. De ellos dependerá lo que quieran dosificar. Que cambiar nuestra estructura y nuestras normas merezca la pena. Hemos ido mejorando contra Valencia y Real Madrid, y en este nuevo dibujo en Tenerife, con Yebo y Abromaitis jugando al 5, aparte de Fran Guerra, se abren otras posibilidades de juego", significa el coach de Tárrega.