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Belén Esteban estaba de vacaciones en Zarautz con su marido Miguel cuando, una mañana, bajó al desayuno del hotel de Karlos Arguiñano y se encontró una mesa con mucha historia dentro. Sentado con cuatro amigos de toda la vida estaba el propio Arguiñano, y entre esos amigos, Clemente. Lo contó ayer en La Revuelta junto a Eva Arguiñano: "¿A quién me encuentro? A Clemente, el futbolista y entrenador. Maravilloso".
Belén Esteban y Eva Arguiñano
Clemente se dirigió al marido de Belén, Miguel, y soltó con toda la naturalidad del mundo: "Eh Miguel, esta ha discutido en la tele más que yo". Pero Belén no lo encajó bien: "Le dije: eso ya te digo yo que no te lo crees ni loco".
Belén Esteban compartió en su Instagram un vídeo de cómo había sido su fin de semana en Euskadi. La colaboradora de televisión visitó Euskadi junto a la familia Arguiñano y recorrió algunos de los lugares más emblemáticos de la zona: Zarautz, Getaria, Bilbao, San Sebastián y Hondarribia, entre otros. En el vídeo que publicóaparecían imágenes de Esteban posando junto a 'Puppy', el perro de flores que custodiaba la entrada del Guggenheim Bilbao, del propio museo, del bar El Globo de Bilbao y de un encuentro que llamó especialmente la atención: una foto con Javier Clemente.
El rubio de Barakaldo, la gran leyenda rojiblanca
Para quien no lo conozca, Javier Clemente no es un nombre cualquiera en Bizkaia. Natural de Barakaldo, comenzó su carrera como jugador en el Athletic, aunque una gravísima fractura de tibia y peroné sufrida en 1969 truncó una trayectoria que prometía mucho. Con apenas 19 años y 47 partidos en Primera División, su carrera como jugador terminó antes de empezar. Pero lo que vino después le convirtió en una de las figuras más importantes de la historia del club rojiblanco.