Buen producto y elaboración artesanal diaria y sin artificios. Es la premisa de la firma Bascake que acaba de inaugurar su sexto establecimiento, ubicado en la calle Paulino Mendibil 13, en Las Arenas. Una apertura que su CEO, Michel Albalejo, ha vivido con una mezcla de nervios e ilusión por la excelente acogida recibida. Para Albalejo, esta expansión va más allá del crecimiento comercial, ya que el propósito de la compañía es conservar intactas sus señas de identidad originales. Y una de ellas es, precisamente, el modelo de producción artesanal que implementan en cada uno de sus locales.
Frente a los modelos de vitrinas largas que acumulan producto, Bascake apuesta por una elaboración diaria y muy ajustada en cada espacio: "Cada tienda tiene su propio obrador y producimos diariamente ahí mismo", detalla Albalejo en Las mañanas de Onda Vasca, remarcando que el proceso se realiza de manera artesanal desde cero para favorecer una constante rotación de los productos. Esta filosofía de sencillez y equilibrio define especialmente a su tarta clásica, de la cual afirma: "No hay nada detrás de lo que esconderse. Queso, textura, punto de horno y equilibrio".
En el ámbito de la innovación, la marca cuenta con una amplia variedad de propuestas que van desde la vainilla de Papúa con chocolate blanco, chocolate negro con AOVE y sal de Añana, hasta opciones más intensas como la de queso Cabrales o su nueva propuesta sin gluten de soufflé con praliné de avellana del Piamonte. No obstante, Albalejo advierte sobre algunas modas alimentadas en entornos digitales, que disfrazan el producto tradicional con el único fin de obtener notoriedad. En su caso, tiene claro que las plataformas de comunicación deben ocupar un lugar secundario: "Primero está el obrador y después la cámara", recalca, antes de concluir con el propósito principal de su equipo: "Hacemos tarta de queso y queremos hacerlas cada día un poquito mejor".