Vida y estilo

Baños de bosque: los beneficios de conectar con la naturaleza

Visitar parques naturales, hayedos y bosques puede convertirse en un viaje saludable. Practicar una inmesión total puede generar bienestar y ayudar a absorber de su atmósfera las sustancias químicas que la naturaleza libera
El entorno del Parque Natural de Aralar. / Euskadi Basque Country

“Me encanta estar en contacto con la naturaleza”. ¿Cuántas veces no habremos escuchado esta frase a personas que se ufanan de saber desconectarse de su estresante vida viajando al interior del hotel de un país remoto? Actualmente, parece que, en efecto, uno de los objetivos preferidos de viajar de muchos seres humanos es desconectar. Algunos simulan incluso detestar el vertiginoso ritmo profesional en el que están inmersos, pero en sus viajes, no pueden dejar atrás su teléfono móvil, su ordenador portátil, o su red social, para continuar ansiosos su vínculo con la familia, los amigos y los compañeros de trabajo. ¿Cuántos de ellos pueden concentrarse en el nuevo sitio donde están y extraer la cultura o la diversión de los estímulos inmediatos del lugar que ahora les rodea? ¿Cuántos de ellos consiguen realmente relajarse? Nunca piensan tanto en lo suyo como cuando viajan.

Una person abraza un árbol. Cedida

¿Existe un viaje real, cercano, gratis, placentero, liberador y además muy saludable? ¡Existe! Se llama Baños del bosque, término acuñado por su creador, el japonés Tomohide en 1980. Según su propulsor, consiste en pasear lentamente en los bosques, sin ningún propósito deportivo. No hay que correr ni saltar. Implica una inmersión sensorial en la naturaleza fundiéndose con ella con objeto de respirar, observar, y percibir el ambiente circundante con los cinco sentidos: la luz que atraviesa por las ramas de los árboles; escuchar el susurro del follaje y los cantos de las aves o el leve sonido de un arroyuelo que corre sin prisa por entre las rocas; tocar el musgo y oler la tierra húmeda; levantar suavemente esa piedra que te llama la atención y descubrir que bajo ella hay vida, minúscula, pero vida; fijarte en los colores del bosque.

Al absorber los paisajes, los aromas y los sonidos que te rodean, comenzarás a ver detalles que antes no notabas. Cierra los ojos. Respira profundo. Siente la brisa. Detente cuando quieras. Donde quieras. Sentado o abrazado a un árbol. Las sustancias que desprenden ciertos árboles tienen un efecto antimicrobiano.

Acariciar el musgo puede aportar calma y sensación de conectar con la naturaleza. A.P.

Ya nunca verás las cosas igual. Acabas de descubrir el Baño del bosque o, lo que es lo mismo, absorber su atmósfera. Este descubrimiento alienta a pasar más y más tiempo conectado a la naturaleza.

Desarrollar esta actividad, solo o acompañado, requiere entender, ante todo, que el paseo, en sí mismo, es parte de un proceso de purificación. Caminar era la antigua forma de desplazarse, la más esencial, y quizá la más reveladora. El paseo es, por tanto, parte del proceso del Baño del bosque. La frase más certera para referirse a esta actividad, la cita Paul Theroux, atribuyéndola a San Agustín: “Todo se soluciona andando” . No en vano, el paseo lento invita a la meditación y a intentar solucionar algún problema, despertando tu creatividad.

Vegetación en la Selva de Irati. Unai Beroiz

Poderes curativos

La práctica de caminar por el bosque proporciona importantes beneficios para la salud. El estado de salud depende de muchos factores, pero también de los viajes que realices. Si pasas, al menos, una hora a la semana en contacto con la naturaleza, el impacto sobre tu salud puede ser enorme.

Los poderes curativos de la naturaleza no se comprenden del todo. La gente considera estas afirmaciones un tanto ilusorias. Pero los beneficios para tu salud física y mental del Baño de bosque están científicamente demostrados. Tanto la Asociación Americana de Psicología (APA) como la Universidad UCLA de California, entre otras instituciones, han dado a conocer, en los últimos años, en este sentido, resultados concluyentes: no sólo para luchar contra esta moderna plaga del estrés, que no es más que la respuesta del cuerpo a una presión física, mental o emocional diaria. Es mucho más que esto.

El Baño del bosque puede ayudar a tu organismo a disminuir la presión arterial y los niveles de hormonas del estrés, a mejorar el sistema inmunológico, a reducir la ansiedad, el sentimiento de aislamiento o soledad, a disminuir el Trastorno por Déficit de Atención, a aumentar la autoestima y también a mejorar sensiblemente la forma general del estado de ánimo.

Pese a su simplicidad, la práctica del Baño del bosque no sólo proporciona beneficios para la salud personal, sino que promueve la conservación de la naturaleza, creando una conciencia ecológica que ayuda a entender que formamos parte de la naturaleza y sin ella no podríamos sobrevivir.

Los beneficios

  • 1. Fortalece el sistema inmunológico. Estar en contacto con la naturaleza y el sol permite absorber vitamina D. El aire que respiras está lleno de fitoncidas, sustancia liberadas de las plantas. Sus propiedades antifúngicas y antibacterianas estimulan la producción de glóbulos blancos.
  • 2. Mejora la función cognitiva. Los espacios verdes benefician las capacidades cognitivas a corto y largo plazo. Estimulan la creatividad, la curiosidad y ayudan a recuperar la concentración.
  • 3. Mejora la salud cardiovascular. Los Baños de bosque contribuyen a la salud del corazón al aumentar la actividad física y reducir el estrés. Tienen un efecto directo en la función cardíaca y la presión arterial.
  • 4. Mejora la calidad del sueño. La exposición a la luz natural, especialmente a primera hora de la mañana, ayuda a regular tu ritmo circadiano, en consecuencia a mejorar tu sueño.
  • 5. Reduce el estrés. Los estudios también han demostrado que pasar tiempo en espacios verdes o entornos naturales ayuda a reducir el estrés psicológico. Con tan solo 20 minutos en cualquier espacio natural reduce significativamente los niveles de cortisol (la hormona del estrés).
  • 6. Estimula la actividad física. Hacer ejercicio en la naturaleza ofrece una experiencia diferente a hacerla en interiores. Se tiende a alargar el tiempo y la intensidad.
  • 7. Favorece la salud mental. Puede mejorar el estado de ánimo y reducir los síntomas de ansiedad y depresión. Puede alterar la actividad cerebral en la corteza prefrontal, la parte de las emociones.

Jardin botanico de Iturraran, en Pagoeta. Ainara Garcia

En Euskal Herria

Aunque harto conocidos, Euskal Herria tiene una extraordinaria oferta de espacios verdes y hermosos bosques y parques naturales para los amantes de la naturaleza que deseen darse un Baño de bosque. He aquí una breve muestra como recordatorio, aunque son muchos más:

En el Hayedo de Otzarreta, ubicado en el Parque Natural de Gorbeia, se respira en él una mágica paz que, junto al murmullo del sinuoso cauce del río Zubizabala y el canto de las aves, envuelve enseguida al visitante en la inmersiva propuesta que presenta este artículo.

El hayedo de Balgerri. Es uno de los grandes atractivos de Karrantza. Se encuentra en la ladera del monte Balgerri, en la sierra de Ordunte, y para acceder se recomienda hacerlo desde el barrio de Lanzas Agudas.

El parque Mendikosolo, en el extrarradio de Bilbao, es otra referencia que conforma un escenario ideal para la práctica del Baño de bosque.

Parque Natural de Aralar. Es una de las área montañosas más importantes de la zona, y con su emblemática cima, sus vergeles y espacios verdes son una referencia paisajística de primer orden.

Parque Natural del Señorío de Bertiz. Sus bosques y su jardín histórico artístico ofrecen un entorno inigualable para pasear despacio.

La Selva de Irati. Es uno de los hayedos-abetales más extensos y mejor conservados de Europa.

Parque Natural de Pagoeta. Cuenta con rutas diseñadas para disfrutar de los elementos de la naturaleza con los cinco sentidos

05/09/2026