Vida y estilo

Aurelio Rojas, cardiólogo, sobre los edulcorantes: "Tu metabolismo lo agradece"

El especialista en salud cardiovascular repasa las evidencias que rodean al eritritol, el aspartamo, la sucralosa y el acesulfamo

@doctorrojas, cardiólogo con presencia en redes sociales, dedicó un vídeo a responder de forma directa la pregunta que muchos consumidores se hacen: ¿los edulcorantes son una alternativa segura al azúcar? Su respuesta es la siguiente: "El verdadero objetivo no es cambiar azúcar por edulcorante. Es reducir la necesidad constante de sabor dulce".

El primer punto que aborda el especialista es el riesgo de infarto. "¿Pueden aumentar el riesgo de infarto? Pues sí", afirma, señalando que evidencia reciente vincula especialmente al eritritol, el aspartamo, la sucralosa y el acesulfamo con ese riesgo cardiovascular elevado. El eritritol, presente en muchos productos etiquetados como keto o sin azúcar, ha concentrado parte de esa atención en los últimos años por su posible papel en la activación plaquetaria.

La advertencia del cardiólogo no implica que un consumo puntual sea peligroso. "¿Significa que si tomas uno hoy te va a dar un infarto? No", matiza. "¿Significa que convertirlos en algo diario es buena idea? Tampoco".

Los mitos

El primero es la pérdida de peso: "¿Ayudan a perder peso? No", responde. Por un lado, "¿generan más apetito por lo dulce? Sí", lo que empuja al consumidor hacia más ingestas calóricas a lo largo del día. Por otro, "¿alteran la microbiota intestinal? Sí", un efecto que a su vez dificulta la regulación metabólica.

El segundo argumento clásico es lo supuestamente idóneo para personas con diabetes. El razonamiento parece lógico: si no elevan el azúcar en sangre, deberían ser inocuos para quienes necesitan controlarlo. El doctor rebate ese encadenamiento: "¿Aumentan el azúcar en sangre? No. ¿Entonces son buenos para la diabetes? Pues no. De hecho, su uso prolongado se asocia con diabetes". La distinción entre el efecto glucémico inmediato y las consecuencias metabólicas a largo plazo es, en su opinión, "la trampa en la que caen tanto consumidores como algunas guías de alimentación".

edulcorante, azúcar, sacarina, aspartamo. EP

Más allá del corazón y el metabolismo, el cardiólogo apunta a efectos que raramente aparecen en el etiquetado ni en la publicidad de estos productos. "¿Producen inflamación crónica? Sí", afirma, un proceso silencioso que está en la base de numerosas enfermedades degenerativas. A eso añade dos consecuencias que muchos usuarios no asociarían con su refresco de dieta o su yogur edulcorado: "¿Empeoran la memoria? Pues sí. ¿Son malos para la depresión? Sí." El único punto en el que los edulcorantes salen indemnes en este repaso es el riesgo de cáncer: "¿Aumentan el riesgo de cáncer? No".

El especialista ofrece alternativas concretas para quienes necesiten endulzar ocasionalmente. "Stevia purafruta del monje o alulosa, pero siempre con moderación", enumera, dejando claro que estas opciones tienen "menor evidencia de riesgo", no riesgo cero. "Prueba mejor los alimentos sin edulcorantes, al principio te va a costar, pero en 21 días tus papilas gustativas cambian y se adaptan", concluye el médico.

08/04/2026