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Bizkaia ha dado este miércoles un paso histórico en el ámbito del deporte adaptado con la presentación oficial de "Athletic Fundazioa SZ", el primer equipo de Powerchair Football del territorio. La iniciativa, impulsada por la Asociación Haszten, BBK y la Fundación Athletic Club, nace con el objetivo de ofrecer nuevas oportunidades de práctica deportiva a personas usuarias de sillas de ruedas eléctricas y de reforzar su inclusión social a través del fútbol.
La Sala BBK de Bilbao ha sido el escenario elegido para dar a conocer un proyecto que combina deporte, integración y transformación social. La puesta de largo ha contado con la presencia de representantes de las entidades promotoras, así como de los siete jóvenes que protagonizan esta aventura deportiva: Peio, Unai, Iker, Ronan, Diego, Xabi e Iván.
Para ellos, la creación de este equipo supone la materialización de un sueño que hasta hace apenas unos meses parecía inalcanzable. Usuarios de silla de ruedas eléctrica desde edades tempranas, habían asumido que la práctica del fútbol, uno de los deportes con mayor arraigo social y emocional, no estaba a su alcance. Sin embargo, la llegada del Powerchair Football a Bizkaia ha cambiado por completo esa realidad.
Johana Ruiz-Olabuenaga, directora del área Social del Athletic, afirmó estar "muy ilusionada" con un proyecto pionero. El grupo, que también practica boccia y hockey, sitúa el fútbol como prioridad. "El fútbol es una herramienta social extraordinaria: crea equipos, integra personas, conecta, genera ilusión, oportunidades y empodera", apostilla la directora del Área Social del Athletic, Johana Ruiz-Olabuenaga Pablo Hernández, coordinador general y cofundador de Haszten, señaló que el proyecto marca el inicio de un "camino muy largo" hacia la sociedad que buscan. "Si le das la mano a la discapacidad, si apuestas por ella y si le das los recursos que hacen falta y, en definitiva, si crees en ella, salen proyectos como este", añade Hernández. "Hemos querido unirnos a una iniciativa que demuestra la voluntad de distintos agentes de nuestro territorio en impulsar el deporte para todos y todas. Competición sí, pero también convivencia e inclusión", expresa el responsable de cultura de BBK, Koldo Bilbao.
Esta modalidad deportiva está específicamente diseñada para personas con movilidad reducida que utilizan sillas de ruedas eléctricas. Los partidos se disputan mediante sillas adaptadas y una pelota de grandes dimensiones, permitiendo a los jugadores desarrollar habilidades tácticas, técnicas y competitivas en igualdad de condiciones. Además del componente deportivo, fomenta valores como el trabajo en equipo, la superación personal y la autonomía.
El primer equipo de Powerchair Football del territorio, iniciativa impulsada por la Asociación Haszten, BBK y la Fundación Athletic Club
El deporte como herramienta de inclusión
Más allá de los resultados deportivos, los impulsores de "Athletic Fundazioa SZ" destacan el profundo impacto social que puede generar esta iniciativa. El proyecto pretende convertirse en una referencia en materia de inclusión, ofreciendo espacios de participación activa a personas con discapacidad y contribuyendo a derribar barreras físicas y sociales que todavía persisten en muchos ámbitos de la sociedad.
La creación de este equipo representa también una oportunidad para visibilizar las capacidades de las personas usuarias de sillas de ruedas eléctricas. A través de la práctica deportiva, los participantes pueden desarrollar nuevas habilidades, ampliar sus círculos sociales y reforzar su autoestima, al tiempo que la sociedad conoce de primera mano una realidad que a menudo permanece alejada de los focos.
Durante la presentación se subrayó que el deporte constituye una herramienta privilegiada para generar igualdad de oportunidades. En este sentido, la colaboración entre una entidad social especializada como Haszten, una institución de referencia en la acción social como BBK y una organización tan vinculada a los valores deportivos como la Fundación Athletic Club ha sido clave para hacer realidad el proyecto.
Siete jóvenes que abren camino
Los verdaderos protagonistas de la jornada fueron los siete integrantes del equipo. Con ilusión y emoción, compartieron una experiencia que trasciende lo deportivo. Para ellos, formar parte de "Athletic Fundazioa SZ" significa acceder a una actividad que les permite competir, compartir experiencias y sentirse parte de un colectivo unido por una misma pasión.
Su participación convierte a estos jóvenes en pioneros de una modalidad que aspira a seguir creciendo en Bizkaia durante los próximos años. El objetivo es ampliar progresivamente el número de deportistas participantes y consolidar una estructura que permita la práctica regular del Powerchair Football en el territorio.
La iniciativa también busca sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de garantizar el acceso universal al deporte. La creación de referentes y la difusión de proyectos como este pueden contribuir a que más personas con discapacidad encuentren espacios donde desarrollar sus capacidades y disfrutar de una actividad física adaptada a sus necesidades.
Un momento de la presentación oficial de “Athletic Fundazioa SZ”
Un compromiso compartido
El acto contó con la presencia de Jon Ruigómez, vicepresidente del Athletic Club, y Johana Ruiz Olabuenaga, responsable de la Gran Área Social del club rojiblanco, quienes destacaron el valor de una propuesta alineada con los principios de inclusión, igualdad y compromiso social que caracterizan a la entidad bilbaína.
Los representantes institucionales pusieron en valor la importancia de impulsar proyectos que generen un impacto positivo más allá del ámbito estrictamente deportivo. Asimismo, coincidieron en señalar que el nacimiento de "Athletic Fundazioa SZ" supone un hito para el deporte adaptado en Bizkaia y una oportunidad para seguir avanzando hacia una sociedad más inclusiva.
Con esta iniciativa, Bizkaia incorpora una nueva disciplina adaptada a su oferta deportiva y da un paso adelante en la promoción de la igualdad de oportunidades. El balón ya ha comenzado a rodar para estos siete jóvenes pioneros que, desde sus sillas de ruedas eléctricas, están demostrando que la pasión por el fútbol no entiende de barreras y que el deporte sigue siendo una de las herramientas más poderosas para transformar vidas.