Polideportivo

Arranca el Mundial de los 104 partidos

México y Sudáfrica darán mañana a la noche el pistoletazo de salida a la primera Copa del Mundo con 48 selecciones y tres países anfitriones
Réplica del trofeo de la Copa del Mundo de la FIFA junto al balón oficial del Mundial 2026.
Réplica del trofeo de la Copa del Mundo de la FIFA junto al balón oficial del Mundial 2026. / EP

Actualizado hace 5 minutos

Cuando acabó el Mundial de Qatar en 2022, hubo quien se consoló pensando que, en vez de esperar cuatro años para vivir otro nuevo, serían solo tres años y medio, gracias a la peculiaridad de dicha competición, que se disputó en pleno invierno debido a las altas temperaturas veraniegas de Qatar.

1271 días después, el evento más importante del fútbol —y quizás del deporte en general— vuelve con una edición histórica por varios motivos: será la primera vez que se celebre en tres países anfitriones (EEUU, México y Canadá), y contará con 48 selecciones participantes, un récord absoluto en este torneo.

Sistema de clasificación

Esta ampliación ha provocado que el torneo se alargue una semana más de lo normal por los 104 partidos que se deberán disputar a lo largo de la cita mundialista. Como consecuencia, la fase de clasificación para las rondas finales será, al menos para las selecciones favoritas, un mero trámite.

Al quedar encuadradas en grupos con selecciones de menor nivel, algunas de las cuales ni siquiera han disputado una Copa del Mundo en toda su historia, se prevé que los partidos verdaderamente importantes comiencen una vez avance el campeonato.

Los 48 combinados están repartidos en doce grupos. De este modo, los dos primeros clasificados de cada grupo, junto a los ocho mejores terceros, obtendrán un billete directo para la recién instaurada ronda de dieciseisavos de final.

Ante este escenario, potencias como la vigente campeona, Argentina, o gigantes europeos como España y Francia, podrán aprovechar estos cruces para dosificar esfuerzos y rotar a sus plantillas, ya que muy probablemente llegarán a la tercera jornada de la fase de grupos con los deberes hechos.

Entradas a precios desorbitados

El interés por asistir a los 104 encuentros ha chocado de frente con la nueva realidad económica impuesta por la organización. Por primera vez en la historia de los Mundiales, la FIFA ha implementado un sistema de precios dinámicos. Esto ha provocado que la actual cita mundialística se haya convertido en la más cara de todos los tiempos.

En el mercado general, una entrada estándar para la fase de grupos no baja de los 130 euros, una cifra muy alejada de los 23 euros que costaba de media ver un partido en el torneo de Estados Unidos 1994. La escalada es aún más evidente si miramos a la gran final en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, donde los asientos oficiales de Categoría 1 se han comercializado por encima de los 10.000 euros, llegando a alcanzar los 30.000 euros en los paquetes de máxima categoría que la federación ha puesto a la venta.

En las plataformas de reventa, la entrada más barata para este choque ya roza los 8.500 euros. A este desembolso inicial hay que sumar los altos costes de transporte (como el trayecto en tren al estadio por casi 90 euros) y un alojamiento con tarifas completamente infladas en las 16 sedes.

'Trionda', el balón oficial del Mundial

Otro de los aspectos más importantes de los Mundiales, y que continuamente da que hablar, es el balón con el que se disputa el torneo. En la memoria de todo aficionado está el mítico Jabulani de Sudáfrica 2010, que levantó numerosas críticas entre jugadores y seleccionadores por los extraños efectos que cogía el esférico.

El de este año, en cambio, se llama 'Trionda'. Su denominación fusiona el prefijo 'tri' y la palabra 'onda', y su diseño integra detalles que rinden homenaje a los tres países anfitriones: color rojo con una hoja de arce por Canadá, verde con un águila por México y azul con una estrella de cinco puntas por Estados Unidos.

Más allá de su estética y de sus costuras profundas para mejorar la estabilidad en vuelo, el Trionda esconde en su interior la evolución de la tecnología estrenada en Qatar. Incorpora un sensor de movimiento alojado directamente en uno de los paneles, el cual envía métricas instantáneas al sistema de fuera de juego semiautomático para agilizar las decisiones del VAR.

Portugal y España, sobre el resto

Si bien es complicado pronosticar con exactitud quién es la gran candidata a levantar el trofeo, en las citas de años anteriores se le solía colgar ese cartel a una o dos selecciones. Este año, en cambio, estamos ante una de las ediciones con más candidatas de toda la historia, empezando por España, pasando por Francia, Portugal e Inglaterra, para acabar viajando a Sudamérica de la mano de la Argentina del último baile de Leo Messi.

En primer lugar, la selección española llega al continente americano con la etiqueta de vigente campeona de Europa, y como una de las selecciones más vistosas en cuanto a juego se refiere. La 'Roja' cuenta con un centro del campo capaz de dominar a cualquier equipo y estará pendiente de la salud de sus extremos Nico Williams y Lamine Yamal, quienes fueron la llave del cambio en la Eurocopa 2024 respecto a las generaciones anteriores.

Portugal, por su parte, siente la necesidad de darle una despedida a la altura a Cristiano Ronaldo. El luso llegará a su sexto Mundial con la ilusión de poner el broche de oro a un palmarés sin fisuras.

Su principal baza, como la de los españoles, es el centro del campo. Vitinha, Joao Neves y Bruno Fernandes forman el mejor trío de centrocampistas de todo el torneo junto al de la selección española. Sobre el papel, es la gran favorita junto a su país vecino, y ya demostraron en la pasada final de la Nations League que son capaces de dominarlo y de ganarle.

Por nombres ganaría Francia

Y si hablamos de estrellas mundiales, Francia se lleva la palma. Los galos cuentan con un arsenal ofensivo que, si logran enlazar en la misma sintonía, será una máquina de goles. Mbappé, Dembélé, Olise y un sinfín de atacantes bastarían para conformar tres delanteras diferentes sin necesidad de repetir nombres.

Por contra, padecen un gran problema generacional: la sala de máquinas. 'Les bleus' han mostrado en estos últimos años que son incapaces de poner en buenas situaciones a su delantera. Las críticas a su seleccionador son feroces porque no consigue sacar a relucir la brillantez de una plantilla que debería funcionar como un reloj suizo.

A pesar de ello, ya demostraron en Rusia 2018 que no necesitan tener un juego exquisito ni agradable para ganar, y que dos o tres chispazos de cualquiera de sus figuras pueden ser suficientes para colocar la tercera estrella en el pecho francés.

La selección inglesa, por su lado, llega plagada de dudas al torneo debido a la incomprensible lista de su seleccionador, Thomas Tuchel. El técnico alemán ha priorizado su férreo esquema táctico por encima de los nombres, dejando fuera de la convocatoria a figuras del combinado nacional como Trent Alexander-Arnold o Cole Palmer, que parecían intocables.

Esta apuesta por perfiles más de equipo no ha sentado nada bien en la prensa británica, y aunque el ataque sigue liderado por los indiscutibles Jude Bellingham y Harry Kane, el gran interrogante en las islas es si los nuevos jugadores podrán soportar la presión de jugar toda una Copa del Mundo.

Leo Messi dice adiós

Gran parte de la mística de los Mundiales reside en las despedidas que se producen en ellos. Es el caso de la albiceleste, que rendirá homenaje a uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol.

Leo Messi aterriza en Norteamérica sin la presión de ganar un trofeo que ya consiguió hace cuatro años, y sin ninguna necesidad de demostrar nada a nadie. Argentina jugará prácticamente con el mismo once que tocó el cielo en Qatar —con escasos cambios—, con el riesgo que ello conlleva.

Sin embargo, la calidad de sus jugadores y la innegociable intensidad con la que pelearán cada balón la colocan en los primeros puestos de las quinielas para llevarse este histórico Mundial.

2026-06-10T16:59:00+02:00
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