Los vecinos y vecinas de Aretxabaleta no pagarán más en 2027 por el agua, los residuos ni el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM). Es la principal apuesta del Gobierno municipal de cara a las Ordenanzas Fiscales, que se someterán a votación en el Pleno del próximo 14 de octubre. El Ejecutivo de EH Bildu cuenta con mayoría absoluta en el Ayuntamiento, por lo que todo apunta a que el nuevo marco fiscal saldrá adelante en la sesión plenaria.
Además de mantener congelados estos tributos, el Gobierno municipal plantea revisar y ampliar las bonificaciones existentes y ofrecer nuevas facilidades para su pago, con la posibilidad de fraccionar determinados recibos.
El alcalde, Garikoitz Iturbe, señala que son “conscientes del incremento significativo de los precios” y de la incertidumbre sobre su evolución. Un escenario que, según explica, también tiene su reflejo en las arcas municipales, debido al aumento del coste de los servicios públicos. En este contexto, el Ejecutivo local se compromete a realizar “un esfuerzo especial” para evitar que la actualización de impuestos y tasas supere “lo estrictamente necesario” y contribuir así a aliviar “progresivamente la carga que soportan las familias”.
Iturbe subraya que esta decisión se sustenta en la situación económica del Consistorio, que permite “mantener la calidad de los servicios públicos” y, al mismo tiempo, “mejorarlos y ampliarlos” sin trasladar a la ciudadanía todo el incremento de los costes.
El alcalde, Garikoitz Iturbe, en la presentación de la propuesta del Gobierno municipal de cara a las Ordenanzas Fiscales que estarán en vigor en 2027.
Congeladas las tasas del agua y residuos
De este modo, entre las principales medidas recogidas en las Ordenanzas Fiscales destaca la continuidad de las tarifas de algunos de los servicios básicos. Tanto el agua como la recogida de residuos conservarán en 2027 los mismos importes que en 2026, al igual que el impuesto sobre vehículos.
En materia de bonificaciones, EH Bildu prevé revisar y ampliar la tabla vigente, aumentando los márgenes existentes y adaptándolos a la situación actual. Asimismo, se establecerá una única tabla de bonificaciones para todos los impuestos y tasas que contemplen este tipo de reducciones. Los baremos tendrán en cuenta los ingresos y el número de miembros de la unidad familiar, con una atención específica a las familias monoparentales.
Salvedades: el IBI y las tarifas del polideportivo
El resto de tributos experimentarán incrementos diferenciados. El Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) subirá un 2,5%, un porcentaje inferior al IPC de referencia. Por su parte, las tarifas del polideportivo y otras tasas municipales de menor cuantía costarán un 3,1% más, en línea con el IPC subyacente de Euskadi hasta julio, que mide la evolución de los precios sin tener en cuenta los alimentos no procesados ni los productos energéticos.
Pago fraccionado
Por otro lado, se incorporará una medida destinada a ofrecer mayor flexibilidad a la ciudadanía y a los negocios a la hora de afrontar sus pagos. A partir de 2027, los impuestos y tasas que hasta ahora debían abonarse en un único plazo podrán fraccionarse, previa solicitud del contribuyente.
Las Ordenanzas Fiscales del próximo ejercicio se votarán el próximo miércoles. Tras su validación inicial, permanecerán un mes en exposición pública para que puedan presentarse alegaciones y, una vez concluido este plazo, quedarán definitivamente aprobadas.