Hay paredes que dejan de ser paredes. En la entrada de Aretxabaleta desde Arrasate, frente al antiguo cuartel, una fachada de viviendas está convirtiéndose estos días en un enorme lienzo. Sobre ella, a gran escala, empieza a dibujarse el rostro de Félix Iñurrategi, el alpinista aretxabaletarra que llevó el nombre de su pueblo hasta algunas de las montañas más altas del mundo.
Detrás de la obra están dos artistas locales. Iban Urreta, 'Mutiko Kristal', es el encargado de dibujar y pintar la primera parte del mural, desplegando sobre la fachada su particular lenguaje artístico. Después llegará Yonglass', que completará la intervención con su técnica de arte en vidrio. Dos miradas, dos formas de crear y una misma pared para dar forma a una pieza que será también un reconocimiento a la trayectoria de sus autores, a su talento y a su aportación al paisaje artístico de Aretxabaleta.
Ya se distinguen los primeros trazos del enorme lienzo que poco a poco va tomando forma.
Memoria montañera
El mural quedará ligado a la memoria montañera de Aretxabaleta. Félix Iñurrategi (1967-2000) ya tiene un espacio que lleva su nombre, el jardín situado junto al Ayuntamiento, y ahora su figura volverá a encontrarse con las calles de su pueblo, dando también la bienvenida a quienes lo visiten.