El exfutbolista profesional Antonio Gorriarán (Muskiz), que desarrolló buena parte de su carrera en el Real Oviedo, ha regresado a los micrófonos del programa radiofónico Café con Patas para presentar su segundo libro, Fútbol, perros y valores.
En esta obra, el exjugador nacido en Muskiz ha fusionado dos de sus grandes pasiones -el fútbol y los perros- para ofrecer una mirada distinta al deporte rey, alejándose de los clásicos manuales tácticos o de las biografías centradas en grandes estrellas.
Una colaboración entre fútbol y trabajo policial
Para dar forma al proyecto, Gorriarán ha contado con la coautoría de José David Rodríguez García, policía nacional y guía canino especializado en detección.
La estructura del libro ha adoptado una terminología inspirada en el fútbol. Rodríguez ha asumido el papel de entrenador en la sección denominada "la pizarra", donde ha aportado reflexiones sobre empatía, paciencia y educación canina.
Gorriarán, por su parte, ha firmado los capítulos a modo de "libres directos" y "convocatorias", en los que ha compartido vivencias personales y recuerdos ligados al fútbol.
La obra ha puesto el foco en el fútbol modesto, ese que se juega en categorías inferiores y campos de barrio, donde miles de personas han combinado el deporte con sus trabajos o estudios. En ese contexto, Gorriarán ha reivindicado la figura del entrenador honrado y justo, estableciendo también un paralelismo con el mundo del adiestramiento canino. Según ha explicado, del mismo modo que en el fútbol existen técnicos que priorizan su ego, también hay educadores que han antepuesto su protagonismo al bienestar del perro.
Perros como protagonistas de las historias
Una de las características más singulares de Fútbol, perros y valores ha sido convertir a los perros en protagonistas simbólicos de las historias futbolísticas. Cada anécdota está representada por tipo de perro concreto para reflejar el carácter del jugador o la situación narrada.
Durante la charla, Gorriarán ha insistido en que los perros representan mucho más que simples animales de compañía. El autor los ha definido como una "terapia infinita", recordando su labor en hospitales, cárceles o centros psiquiátricos, así como su papel acompañando a personas vulnerables o que viven en soledad.
El fútbol como altavoz social
El exjugador también ha reflexionado sobre la responsabilidad social del fútbol. En su opinión, un deporte que ha movilizado a millones de personas y ha generado enormes recursos económicos debería dedicar parte de su influencia a devolver algo a la sociedad.
En este sentido, Gorriarán ha valorado las iniciativas de algunos clubes que han contribuido a visibilizar a los perros abandonados y ha reconocido el trabajo de las protectoras, que -según ha señalado- se han encargado muchas veces de reparar los "desaguisados" provocados por los propios seres humanos.
Un proyecto completamente solidario
Fiel a esa filosofía, Fútbol, perros y valores aspace que esha nacido como un proyecto sin ánimo de lucro personal. Tanto Gorriarán como Rodríguez han decidido destinar todos los beneficios del libro a Aspace Oviedo, una entidad dedicada a la atención de personas con parálisis cerebral.
La obra ya se ha puesto a disposición del público y ha contado con una promoción especial en la Librería Cervantes, en Asturias.
Con este libro, Gorriarán ha demostrado que el fútbol puede ser mucho más que competición: también puede convertirse en una historia de valores compartidos, compañerismo y solidaridad, en la que los perros han encontrado un inesperado lugar dentro del vestuario.