La ONG Salvamento Marítimo Humanitario se ha visto obligada a posponer su nueva misión de rescate en el Mediterráneo central con el Aita Mari debido a la imposibilidad de asumir el aumento del coste del combustible, cuyo gasto se ha duplicado generando un sobrecoste de más de 30.000 euros por reposición. Un obstáculo que se suma a las crecientes trabas operativas y diplomáticas en distintos puertos europeos.
Ante este escenario, Amaia Iguaran, vicepresidenta de la organización y responsable de política y género de la ONG, ha confirmado que el buque de rescate aprovechará los próximos meses para recalar en puertos como Valencia y Baleares, donde realizarán jornadas de puertas abiertas con comunidades educativas y movimientos sociales con el objetivo de combatir discursos racistas y desmontar bulos.
También tienen en marcha una campaña de recaudación de fondos a través de su página web para obtener los recursos económicos necesarios para volver a navegar.