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Alrededor de mil personas en Puente la Reina-Gares para ver Perseidas

Personas de distintas partes de Navarra acudieron este sábado por la noche al encuentro organizado por el Planetario en Puente la Reina-Gares para ver la caída de las Perseidas
Cientos de personas, tumbadas en el campo de fútbol de Puente la Reina-Gares viendo las Perseidas.
Cientos de personas, tumbadas en el campo de fútbol de Puente la Reina-Gares viendo las Perseidas.

Durante la noche del 12 de agosto de cada año, cientos de personas abandonan sus casas con la puesta de sol y se lanzan lejos de las ciudades para ver la lluvia de estrellas fugaces. Nunca tantas personas al mismo tiempo deciden al año apartar la vista de las cosas terrenales para desviarla hacia arriba y centrarse en las Perseidas, que concitaron este sábado por la noche la atención de cientos de personas que dejaron sus quehaceres diarios para tumbarse en el campo de fútbol de Puente la Reina-Gares y disfrutar del espectáculo astronómico.

El Planetario de Pamplona cada año organiza por estas fechas un encuentro para poder observar de la mejor forma posible la caída de las Perseidas en nuestra atmósfera. Nunca escogen un sitio al azar, sino que hay unas razones concretas. Por ejemplo, alejarse de la contaminación lumínica. En esta ocasión se escogió como escenario para llevar a cabo la observación el campo de fútbol de Puente la Reina-Gares.

Tal y como ha explicado Fernando Jauregui, astrofísico del planetario, “Gares es un pueblo que ha apostado por una buena iluminación”. Este es el motivo principal por el que la observación se ha hecho este año en la localidad navarra situada en Valdizarbe. La apuesta del Ayuntamiento por ser responsable con la contaminación lumínica permitió a unas 1000 personas, según informan desde el Planetario de Pamplona, poder observar el cielo estrellado de una forma muy cómoda. Además, al situarse en un recinto deportivo, con césped artificial, las familias pudieron gozar de total comodidad a la hora de tumbarse en el suelo. Como han dicho desde el Planetario: “la noche fue fantástica. Buen ambiente, muchas estrellas, temperatura ideal y el cielo despejado. Fue una noche perfecta”.

Las Perseidas

La lluvia de estrellas fugaces se debe al rastro de partículas, polvo y meteoroides que el cometa 109P/Swift-Turtle deja tras de sí durante su órbita al Sol. El núcleo de este cometa mide 26 kilómetros de diámetro y tarda 133 años en completar su órbita. En verano la Tierra cruza la trayectoria y ese material cae en nuestro planeta brillando cuando atraviesa la atmósfera terrestre.

Para disfrutar de las Perseidas no se necesitan instrumentos ópticos, como prismáticos o telescopios, ni se requieren conocimientos especiales de astronomía, ya que los meteoros pueden verse por toda la bóveda celeste. Esto sí, todas las trayectorias parecen provenir de la constelación de Perseo (de ahí el nombre de las Perseidas), que emerge por el horizonte en dirección nordeste pasada la media noche. Las Perseidas también se conocen como Lágrimas de San Lorenzo, ya que el día 10 de agosto está dedicado en el santoral a este diácono de Roma que sufrió martirio asado en una parrilla en el año 258.

La expedición

Tal y como informaron desde el Planetario de Pamplona, las personas que quisieron pudieron utilizar autobuses para desplazarse hasta Puente la Reina-Gares. A las 20.00 horas se llenaron dos autobuses y pusieron rumbo al lugar citado para observar el cielo. Una vez allí, el Ayuntamiento de Puente la Reina-Gares ya tenía todo preparado para que se diera una jornada exitosa. Para conseguir la máxima oscuridad posible, taparon las farolas circundantes al campo de fútbol con cajas de cartón. Además, al situarse en un lugar elevado del pueblo, todo favoreció a tener unas buenas condiciones lejos de la contaminación lumínica.

Dos personas, observando el cielo esperando a ver una Perseida.

Dos personas, observando el cielo esperando a ver una Perseida.

Poco a poco fueron llegando las familias, las cuadrillas de jóvenes y todas aquellas personas interesadas en observar el fenómeno de las Perseidas. La puesta de sol en verano suele ser alrededor de las 21.15 horas. A partir de esa hora empezó a llegar más gente, que se trasladó al lugar en sus vehículos particulares. No era fácil encontrar aparcamiento cerca del campo de fútbol. Cientos de coches se encontraban alineados, algunos mejor aparcados que otros, pero todos respetando el orden y la seguridad vial. Puente la Reina-Gares acogió a una gran variedad de personas que llegaron desde diferentes sitios de Navarra, pero que tenían un objetivo en común.

Con el paso de los minutos se fue llenando el recinto deportivo. Algunas personas iban más preparadas que otras, con mantas, cojines, incluso alguna esterilla. Otros aumentaron el nivel y se trajeron consigo una tumbona, una nevera portátil o unas sillas. Sin embargo, el sitio escogido por el Planetario no precisaba de nada de eso.

El que quiso pudo estar cómodamente tumbado en el césped artificial. Además, la zona de bar del recinto deportivo permaneció abierta durante toda la jornada, por lo que el que quiso pudo disfrutar de un refrigerio para hacer más amena la observación.

Era difícil caminar entre toda la multitud que se encontraba dispersa por el terreno de juego. Apenas había huecos para caminar y no pisar algún pie, mano o cabeza de algún padre o niño tumbado boca arriba. Aquellas personas que se movían, lo hacían tímidamente con la linterna del móvil encendida. Necesario para no pisar a nadie.

En diferentes puntos del campo se posicionaron seis telescopios a cargo de miembros de la Asociación Red Astronavarra Sarea. De esta forma, los asistentes pudieron ver con detalle algunos planetas como Saturno o Júpiter. Alrededor de los telescopios se formaron colas de padres con hijos para poder observar durante unos instantes una pequeña parte del cielo.

A su vez, algunos trabajadores del planetario estuvieron dando vueltas por el terreno de juego con un láser enseñando a las personas dónde se encontraban las constelaciones más famosas y explicando aquello que veían. De esta forma se consiguió que un evento dedicado a observar estrellas fugaces se convirtiera también en una jornada de aprendizaje para adultos y jóvenes. Perfecto para las familias.

Cada vez que una Perseida entraba en la atmósfera y dejaba un rastro de brillo en el cielo, cientos de personas gritaban y aplaudían. Algo propio de un campo de fútbol, pero en un contexto totalmente distinto. No fueron goles, regates u ocasiones lo que se aplaudió, sino meteoritos que entraban exitosamente en la atmósfera y se descomponían. A lo largo de las tres horas de observación hubo decenas de Perseidas y, seguramente, muchos deseos lanzados hacia el cielo. Aquellos que se piden rápidamente y no se pueden contar a nadie.

Sin embargo, tal y como anunció Jauregui, “el mejor momento para ver las Perseidas es a la última hora de la noche”. Pero con la luna, explicó, “es más difícil verlas por la luz que refleja. A su vez, el recinto deportivo tenía que cerrar a las doce de la noche, por lo que el encuentro no se podía alargar más.

A las 23.00 horas las primeras personas empezaron a abandonar el lugar, pero no fue hasta la medianoche que se dio por finalizada la expedición. Fue un encuentro que tuvo mucho éxito, que consiguió reunir a cientos de personas en un buen lugar para observar Perseidas, que además de ofrecer comodidad, ofreció la posibilidad de usar un telescopio, pedir un refrigerio o viajar en autobús. Y no solo eso. Los asistentes pudieron disfrutar de las Perseidas al mismo tiempo que aprendían de los voluntarios del Planetario de Pamplona. Un campo de fútbol suele ser un lugar en el que se ven estrellas, pero en Puente la Reina-Gares durante la noche de ayer se vieron más de las que estamos acostumbrados en un partido de liga.

2023-08-14T12:10:08+02:00
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