Actualizado hace 42 minutos
Dos incendios forestales se han desatado este jueves en Álava en un escenario meteorológico de riesgo extremo. La combinación de una fuerte insolación y una atmósfera extremadamente seca ha facilitado la aparición de las llamas en las localidades de Salinas de Añana y Armiñón, movilizando a un importante número de efectivos de extinción. Estos sucesos se han producido en plena alerta naranja decretada por el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, en una jornada donde los termómetros han superado los 39 grados en diversos puntos de la geografía alavesa.
El foco de Salinas de Añana y el impacto en el monte
El primero de los fuegos ha comenzado alrededor de las 16:00 horas en el término municipal de Salinas de Añana. El incendio se ha originado en una zona de monte. Según los datos proporcionados por las fuentes del Departamento de Seguridad, este fuego ha llegado a afectar a una superficie aproximada de seis hectáreas antes de ser perimetrado. Los servicios de emergencia se han visto obligados a cortar totalmente de la carretera A-2622 en ambos sentidos de la circulación.
Para combatir este incendio se han desplazado diversas dotaciones de los Bomberos de Álava, quienes han contado con el apoyo aéreo de un helicóptero para realizar descargas de agua en los puntos de más difícil acceso. Además, se han movilizado recursos de la Ertzaintza para coordinar el tráfico y asegurar el perímetro de la zona afectada. Tras horas de intenso trabajo bajo condiciones térmicas muy exigentes, el fuego ha quedado finalmente controlado por los bomberos hacia las 18:30 horas, momento en el cual se ha procedido a la reapertura de la vía de comunicación una vez que el peligro por humo y proximidad de las llamas había remitido.
Incendio en Armiñón
Apenas se estaba estabilizando la situación en Salinas de Añana cuando un segundo aviso ha saltado en el centro de coordinación de emergencias. Pasadas las 18:00 horas, se ha declarado otro incendio en el municipio de Armiñón, esta vez localizado en una zona de rastrojos muy próxima al nudo de comunicaciones que conecta la autovía A-1 con la carretera N-124, lo que ha forzado a las autoridades a interrumpir el tráfico en ambas arterias y en todos los sentidos de la marcha.
La respuesta en Armiñón ha destacado por la coordinación entre los servicios profesionales y el sector primario. Mientras las dotaciones de bomberos trabajaban en la extinción directa de los focos, varios agricultores de la zona se han sumado a las labores preventivas tratando de crear un cortafuegos con su maquinaria para evitar que el incendio se propagase por las fincas colindantes. Gracias a este esfuerzo conjunto, el incendio ha podido ser controlado con rapidez, permitiendo que hacia las 19:30 horas las carreteras fueran reabiertas al tráfico al encontrarse el fuego prácticamente extinguido.
Álava bajo el rigor de los 39 grados
Estos incendios se han producido en pleno episodio de calor extremo en Euskadi. Álava ha registrado este jueves temperaturas que se han acercado a los 40 grados en muchos puntos, siendo la zona de Zambrana, en Berantevilla, la que ha marcado el máximo histórico de la jornada con 39,2 grados. Muy cerca de este valor se ha situado la estación de Espejo, en Valdegovía-Gaubea, donde el mercurio ha alcanzado los 39,1 grados. Otros puntos de la geografía alavesa también han sufrido el rigor térmico, como Kanpezu con 37,8 grados y Páganos con 37,7 grados.
Subida de temperaturas
El Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco mantiene la vigilancia ante la previsión de que este aumento progresivo de las temperaturas continúe durante los próximos días. La gestión del riesgo en el territorio alavés se está centrando de manera prioritaria en la prevención de incendios forestales, teniendo en cuenta no solo las condiciones ambientales de sequedad y calor, sino también el desarrollo de los trabajos agrícolas propios de esta temporada estival, que pueden ser un factor de riesgo adicional.
Aunque el foco de calor se ha centrado este jueves en Álava, los modelos meteorológicos indican que los valores térmicos más altos de la comunidad autónoma se trasladarán hacia el territorio vizcaíno y guipuzcoano de cara al sábado. Por ello, las autoridades insisten en extremar las precauciones en las zonas rurales y forestales, evitando cualquier actividad que pueda generar una chispa y manteniendo una vigilancia activa sobre los terrenos de cultivo y monte para evitar que se repitan episodios como los vividos esta tarde en Salinas de Añana y Armiñón.