Al menos una persona de nacionalidad yemení murió este jueves como consecuencia de la metralla de un dron lanzado por los rebeldes hutíes del Yemen que fue interceptado por las fuerzas saudíes en la provincia de Taif, según informó la Defensa Civil saudí: "El jueves, 17 de septiembre, la Defensa Civil en la provincia de Taif se enfrentó a la caída de metralla de un dron después de ser interceptado y destruido, que había sido lanzado por la milicia hutí terrorista, y esto causó la muerte de un residente de nacionalidad yemení".
Asimismo, una mujer saudí resultó herida y otra persona oriunda de Pakistán se encuentra en estado crítico, según la misma fuente. Hasta el momento, los hutíes no han reaccionado ante este ataque.
Esta acción se produce, además, 24 horas después de que Arabia Saudí acusara a los hutíes de lanzar un dron contra La Meca, un extremo que los insurgentes yemeníes negaron.
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, ha reclamado que no se politicen los lugares santos del Islam tras incidir en que las acusaciones contra los rebeldes hutíes en Yemen de atacar La Meca "se basan en que se interceptó un dron en esa dirección, aludiendo a que la región tiene un historial de ataques de falsa bandera".
En los últimos días, los hutíes, cuyo principal respaldo es Irán, han escalado su ofensiva contra Arabia Saudí, que lidera la coalición militar que interviene en el Yemen en contra de los insurgentes desde hace más de una década.
Reivindicación de múltiples ataques
Igualmente, los hutíes sí han reivindicado múltiples ataques contra la infraestructura energética y militar en la monarquía árabe desde que el pasado julio se rompiera la tregua de facto entre las dos partes, que medió la ONU en 2022.
Por otro lado, el oleoducto Este-Oeste, que hasta el pasado viernes permitía al mayor exportador mundial transportar hasta siete millones de barriles diarios, sigue cerrado por las autoridades saudíes tras ser atacado hace una semana por drones que Riad aseguró que fueron lanzados desde Irak, aparentemente por milicias alineadas con Irán, pese a que tanto esos grupos como Teherán se han desvinculado del ataque.