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La ría de Bilbao ha perdido este 16 de julio, día de la Virgen del Carmen, patrona de los arrantzales y marineros, a uno de sus rostros más queridos con el fallecimiento de Óscar Suárez, histórico responsable del Gasolino de Erandio, que unía las márgenes izquierda y derecha.
Suárez, heredero de una larga tradición familiar como hijo de botero y amarrador, no pudo superar un infarto sufrido hace unos días. Su muerte ha coincidido de forma especialmente simbólica con la festividad de la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, una fecha íntimamente ligada a su trayectoria. Su fallecimiento ha causado una profunda tristeza entre vecinos, asociaciones y allegados que le acompañaron en su incansable empeño por preservar este emblemático transporte, seña de identidad del patrimonio industrial y sentimental de Bizkaia.
Durante más de tres décadas, Óscar Suárez mantuvo vivo el histórico servicio fluvial que conecta Erandio y Barakaldo, convirtiéndose en el alma máter de una actividad que en su día facilitó el traslado diario de miles de trabajadores desde Erandio y Barakaldo, y viceversa, hacia Altos Hornos, La Naval y las fábricas de la Margen Izquierda.
Los últimos años estuvieron marcados por la lucha constante contra el cierre del servicio y las dificultades económicas, un desgaste personal que Suárez afrontó para intentar evitar la desaparición de un oficio con más de un siglo de historia. En su última jornada en 2024, el botero reconoció el enorme peso que se quitaba de encima tras la jubilación.
Un gran defensor de esta seña de identidad de la Ría
En sus años de esplendor, el bote llegó a registrar más de 18.000 viajeros diarios y a contar con una plantilla de unos 40 trabajadores. Sin embargo, los últimos años de su trayectoria estuvieron marcados por las dificultades económicas y la falta de ayudas. El declive comenzó con la crisis del covid-19, que dejó un descubierto económico tras tres meses de cierre y el ERTE de un empleado. Posteriormente, el encarecimiento del combustible y del mantenimiento generó una deuda que provocó el cese temporal del servicio y el embargo de sus tres embarcaciones.
Este año se preparaba un reconocimiento a su trayectoria
Recientemente, gracias al esfuerzo colectivo y al apoyo vecinal, las embarcaciones habían vuelto a navegar, con el apoyo de tres particulares. Desgraciadamente hace sólo unos días, uno de los tres gasolinos que cubrían antaño este servicio Barakaldo-Erandio se hundía por causas que no han trascendido mientras permanecía amarrado en los muelles junto al Museo Marítimo de Bilbao.
Ante su pérdida, el municipio de Erandio, que ya preparaba un gran reconocimiento en vida para el histórico botero, celebrará finalmente este homenaje de forma póstuma. Desde la asociación Erandioko Auzokideok han confirmado que mantienen la convocatoria del homenaje para recordar y honrar a un vecino que definen como ejemplar y firmemente comprometido.
Las redes sociales lloran con emoción su pérdida
En redes sociales, son muchos los amigos, conocidos y usuarios/as del Gasolino los que lloran su pérdida con mensajes como éstos:
"Hay personas que a pesar de vientos en contra, de marejadas increíbles, no sueltan el timón de su barco y consiguen siempre llegar a puerto. Su ejemplo quedará entre nosotros."
"Hay personas que pasan media vida llevando a otros de una orilla a otra sin imaginar que, un día, les tocará emprender el último viaje. Óscar fue una de esas personas. Para muchos no era solo el hombre del "gasolino"; era una cara conocida, un saludo diario, una conversación breve antes de cruzar la ría o de tomar algo por el pueblo. Durante años unió Erandio y Barakaldo, pero también dejó recuerdos, encuentros y conversaciones en quienes compartieron con él aquel pequeño trayecto".
"Un abrazo enorme Oscar gracias por todas las Aste Nagusi que nos has acompañado ría arriba para ver el txupinazo , te vamos a echar mucho de menos".