El exalcalde de Pamplona y actual representante de UPN, Enrique Maya, fue objeto de una agresión durante la jornada de este martes mientras se encontraba en una calle de la capital navarra. El incidente, que ha provocado una rápida respuesta de los servicios de seguridad y del entorno político, se produjo en plena vía pública, y no ha tenido consecuencias para la integridad física del político regionalista. Según han confirmado fuentes de la Policía Municipal de Pamplona, Maya no ha sufrido daños personales como resultado de este episodio de violencia.
Investigación abierta y sin detenciones
Tras el suceso, los efectivos de la Policía Municipal han iniciado las diligencias correspondientes para esclarecer lo ocurrido y tratar de localizar al responsable. En estos momentos, la investigación sigue su curso y, según los datos oficiales facilitados por el cuerpo local, no se ha practicado ninguna detención relacionada con estos hechos. El cuerpo policial mantiene abiertas todas las líneas de actuación para determinar las circunstancias exactas en las que se produjo el ataque al ex primer edil pamplonés.
Solidaridad institucional y política
La noticia de la agresión ha generado una cascada de reacciones en las redes sociales y en los canales oficiales de las principales instituciones navarras. El actual alcalde de Pamplona, Joseba Asiron (EH Bildu), fue uno de los primeros en reaccionar, poniéndose en contacto directo con Maya para transmitirle su "cercanía y solidaridad".
Asiron ha manifestado de forma tajante que este tipo de actos violentos son totalmente ajenos a la "voluntad de convivencia" que la ciudadanía de Pamplona ha expresado de manera reiterada en el tiempo.
Por su parte, la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite (PSN), ha emitido una condena "sin paliativos" ante lo ocurrido. Chivite ha querido enfatizar que en la sociedad navarra "no hay lugar para agresiones ni conductas intolerantes", recordando que el espacio público, y concretamente la calle, debe ser un lugar de respeto y "convivencia" ciudadana.
Duras críticas desde el arco parlamentario
Desde el ámbito de los partidos políticos, la condena ha sido igualmente rotunda, aunque con matices en los análisis de fondo. La presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, ha trasladado todo su apoyo y afecto a su compañero de partido, pero ha aprovechado para denunciar que este ataque es una prueba más de que "la intolerancia y la violencia" en la comunidad suelen estar protagonizadas por los mismos sectores. Ibarrola ha expresado públicamente su confianza en que el agresor asuma las consecuencias legales de sus actos.
En una línea similar se ha pronunciado el presidente del PPN, Javier García, quien ha condenado los hechos con firmeza. García ha lamentado que existan colectivos que consideren que las calles les pertenecen y que traten de "silenciar" a quienes mantienen posturas ideológicas diferentes. Además, el líder de los populares navarros ha tildado de "peligroso" el hecho de que algunos sectores defiendan estas actitudes, estableciendo un paralelismo con incidentes previos ocurridos en el ámbito de la Universidad.
Defensa de los valores democráticos
Otras formaciones como Geroa Bai también han querido fijar su posición, señalando que este tipo de comportamientos "no tienen cabida en una sociedad democrática" como la de Pamplona. Según la coalición, estos actos no aportan nada positivo y suponen un obstáculo para la convivencia entre diferentes.
Desde Contigo-Zurekin, el portavoz parlamentario Carlos Guzmán ha calificado el suceso de "inadmisible", defendiendo que Navarra no puede tolerar ninguna agresión. Guzmán ha hecho hincapié en que la paz social debe basarse en el respeto y la tolerancia. A estas voces se han sumado también otros representantes del consistorio actual, como Marina Curiel (PSN) y Txema Mauleón (Contigo-Zurekin), quienes han utilizado sus canales oficiales para ratificar su rechazo a cualquier forma de violencia en la vida pública de la ciudad.