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Después de la puesta en escena del Aston Martin en el marco del primer test de la pretemporada de la Fórmula 1, Adrian Newey ha concedido las primeras declaraciones. El creador del monoplaza con el que competirán Fernando Alonso y Lance Stroll, considerado uno de los ingenieros más prestigiosos de la historia del Gran Circo, ha confesado que el coche ha sufrido un retraso de cuatro meses en el desarrollo que sitúa a la escudería en desventaja respecto a otros equipos, pero ha asegurado que gozará de modificaciones a lo largo de la temporada.
De hecho, Newey ha avanzado en la entrevista publicada por la escudería de Silverstone que el Aston Martin que se verá el Australia el fin de semana del 8 de marzo, cuando comenzará el campeonato, “será muy diferente al que vimos en Barcelona”. “Y el que terminará la temporada será muy diferente al que empezó”, ha añadido este gurú de la aerodinámica, artífice de los éxitos recientes de Red Bull en una de las mayores épocas de dominación de la historia de la Fórmula 1.
De hecho, Newey es el diseñador más laureado en la historia de la competición, acumulando 25 títulos mundiales –13 de pilotos y 12 de constructores– con Williams, McLaren y Red Bull. Sus monoplazas han permitido títulos a pilotos como Vettel, Verstappen, Häkkinen, Mansell, Prost, Hill y Villeneuve.
"Nunca considero a mis diseños como agresivos"
En los test, a los que Aston Martin llegó tarde por encontrarse aún en fase de desarrollo del monoplaza, se vio un coche que ha adoptado una línea de diseño muy diferente al resto de escuderías. Al respecto, Newey ha dicho que “nunca considero a mis diseños como agresivos”. “Solo sigo la dirección que creo correcta. La que hemos tomado puede verse como agresiva, pues hay características que no se habían implementado. ¿Lo hace agresivo? Posiblemente. O posiblemente no”, ha comentado.
Fernando Alonso dialoga con Adrian Newey.
Newey, que posee concretamente los cargos de director técnico y socio director de Aston Martin, se ha mostrado prudente sobre el potencial de su creación en un año marcado por el gran cambio de la normativa técnica. “Nadie conoce la interpretación correcta del reglamento. Pero tomamos una dirección, la seguimos y el tiempo dirá si es la correcta”, ha explicado.
"¿Será competitivo desde el primer momento?"
Si bien, Newey ha admitido que el monoplaza parte con la capacidad de soportar una gran evolución. “¿El coche será competitivo desde el primer momento en la apertura de la temporada en Melbourne? Hemos intentado construir algo que esperamos que tenga un gran potencial de desarrollo. Lo que hay que evitar es crear un coche que salga bastante optimizado dentro de su ventana, pero que carezca de mucho potencial de desarrollo. Nos hemos centrado realmente en los fundamentos del coche, hemos puesto nuestro esfuerzo en ellos, sabiendo que algunos de los apéndices –en referencia a todos elementos aerodinámicos susceptibles de ser modificados– tendrán, con suerte, potencial de desarrollo”, ha ahondado.
En este sentido, Newey ha echado una mirada al retrovisor para tratar de evitar errores acometidos en el pasado. “Aston Martin fue un ejemplo de coche difícil de conducir en la antigua generación de coches. Ahora queremos que Lance y Fernando consigan extraer de forma constante un buen nivel de rendimiento”, ha repasado.
Un trabajo "a la altura"
Sobre el proceso de desarrollo de un monoplaza que parte desde cero debido al radical cambio de normativa en la Fórmula 1, el ingeniero británico ha expuesto que “el diseño comienza en cómo se distribuye el peso, después a la suspensión y los alerones, que son diferentes. Después los pontones y el tratamiento de la parte trasera, que es algo diferente. Es mucho más de lo que se ha intentado en el equipo. Requiere una colaboración estrecha con los diseñadores, pero todos estuvimos a la altura”.
Pero... con cuatro meses de retraso
No obstante también ha confesado que el proceso de fabricación del AMR26, como se conoce al nuevo modelo, ha sufrido retrasos que ponen a Aston Martin en desventaja con respecto a sus rivales. “El túnel de viento no estuvo listo hasta abril y empezamos con retraso. No metimos un modelo de 2026 hasta mediados de abril, cuando los demás lo hicieron a principios de año. Nos dejó una desventaja de cuatro meses, y provocó un ciclo de investigación reducido. El coche se terminó de último momento y por eso luchábamos por llegar a Barcelona”, ha revelado.
Si bien, para Newey la gran baza de Aston Martin es precisamente su túnel del viento, la "principal herramienta de investigación". "Diría que probablemente sea el mejor túnel de viento del mundo para aplicaciones de Fórmula 1. Es muy sofisticado, construido íntegramente según nuestras especificaciones, con la experiencia de CoreWeave incorporada. Va a suponer un cambio revolucionario para nosotros. La aerodinámica es el factor que más influye en el rendimiento en la Fórmula 1. Nuestra principal herramienta de investigación para ello es el túnel de viento. Es absolutamente invaluable, y ahora estamos cosechando los frutos", ha expresado.