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Lidl ha vuelto a revolucionar el sector del cuidado personal con el lanzamiento de su irrigador bucal Cien Beauty, una herramienta que hasta hace poco se consideraba un lujo de clínica dental y que ahora llega a sus tiendas por solo 14,99 euros. Este dispositivo está diseñado para complementar el cepillado diario, llegando a aquellos rincones donde las cerdas convencionales no pueden llegar.
Su función principal es irrigar un chorro de agua a presión que elimina los restos de comida y la placa bacteriana sobrante entre los dientes y bajo la línea de las encías, siendo muy útil para personas con ortodoncia, implantes o puentes.
Características
A pesar de su precio extremadamente competitivo, el irrigador no escatima en prestaciones técnicas. Cuenta con un depósito de agua integrado que facilita su manejo sin cables, lo que lo convierte en un aliado ideal tanto para el uso en casa como para llevar de viaje. El aparato ofrece diferentes niveles de intensidad ajustables, permitiendo desde una limpieza profunda y potente hasta un chorro suave en las encías para aquellos que lo usen de manera más sensible. Además, su diseño permite utilizarlo y colocarlo por todo el baño con total seguridad.
Irrigador bucal
La sencillez es otro de los puntos fuertes que destacan los expertos en consumo. El dispositivo se recarga mediante un sistema práctico y su boquilla giratoria permite dirigir el flujo de agua con precisión milimétrica por toda la boca. Este tipo de tecnología ayuda no solo a prevenir la aparición de caries, sino también a combatir el mal aliento y enfermedades periodontales comunes como la gingivitis, manteniendo las encías fuertes y sanas mediante la estimulación que provoca el irrigador.
Con esta propuesta, Lidl compite directamente con marcas especializadas cuyos modelos suelen triplicar este coste. El irrigador bucal de Cien Beauty se posiciona así como una de las mejores opciones del mercado.
Una marca fiable
La historia de Lidl comienza en la década de 1930 en Alemania, cuando la familia Schwarz fundó la empresa Schwarz & Lidl, dedicada inicialmente a la distribución mayorista de alimentos. No fue hasta 1973, en la ciudad de Ludwigshafen, cuando abrió la primera tienda Lidl tal y como la conocemos hoy: un supermercado de descuento que ofrecía productos básicos de calidad a precios reducidos. Su modelo se basaba en tres pilares que siguen definiendo a la marca: eficiencia, sencillez y ahorro. Durante los años ochenta y noventa, Lidl inició una ambiciosa expansión por Europa, abriendo tiendas en Francia, Italia y España, donde aterrizó en 1994. En pocas décadas, pasó de ser una cadena regional alemana a una de las mayores empresas de distribución del mundo, con más de 12.000 establecimientos en más de 30 países.