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Laura Pausini está inmersa en su gira mundial (Io canto World Tour), que arrancó el 27 de marzo en Pamplona y tras varias fechas en España continúa en América antes de regresar a Europa, con fechas en decenas de países hasta noviembre de 2027. Y cada uno de esos conciertos está dando mucho que hablar. En Barcelona tuvo unas palabras para un espectador al verlo bostezar.
Y en Madrid también paró el recital al ver a otro asistente borracho. En ambos casos lamentó que el estado de ambos pudiera complicar que mantuviesen relaciones sexuales con sus parejas después del concierto.
El público de primera fila
Pues bien, ya en Latinoamérica, en este caso este pasado sábado en Lima (Perú), la cantante italiana volvió a detener un concierto al ver lo que sucedía entre el público. Queda muy claro que Laura Pausini no es de las canta mirando al infinito, sino que presta atención a la gente que ha pagado su entrada para verla. Bueno, y también a quien ha acudido gratis, que es algo cada vez más frecuente en el mundo actual de los y las influencers y de las personalidades. Se invita a estos creadores de contenido, se les sitúa en un lugar preferente para ver el concierto y ellos suben unos posts a sus redes para lucirse y a la vez hacer promoción del artista o grupo que estaba cantando.
Y claro, esos influencers a veces van al concierto sin tener ni idea de las canciones, porque únicamente están ahí para el lucimiento personal. Al igual que otras personas que pagan grandes cantidades por estar en primera fila sólo por figurar, porque lo que pasa en el escenario les da igual. Laura Pausini fue consciente de ello e interrumpió una canción que estaba cantando, Gente, para reprochárselo.
“Tengo que pararme, disculpen”, detuvo el tema, pidiendo perdón a los músicos, y quiso dirigirse al cámara que estaba grabando al público y cuyas imágenes se proyectaban en alguna pantalla. “¿Quién está mostrando la gente? ¿Tú? Señor, necesitas ir un poco más allá porque en la primera fila pagan mucho pero no saben las canciones”, soltó, provocando un estallido de gritos de aprobación y aplausos entre la mayoría de espectadores.
“¡Moved los labios!”
“He averiguado, he mirado allí. Allá cantan todos y aquí en la primera fila no cantan”, proseguía, haciendo gestos de negación con la cabeza y pidiendo al cámara que se fuera moviendo entre el público para captar a verdaderos fans. Pero antes de reanudar el concierto quiso pedir algo a los influencers e invitados especiales: que al menos disimularan un poco. “¡Chicos de la primera fila, moved los labios!”, los animó.