Araba

Absuelto el acusado de vandalizar el panteón de Fernando Buesa por falta de pruebas

Fueron arrojadas pintura y heces sobre él en octubre de 2023
Ataque a la tumba de Fernando Buesa | Europa Press

La Plaza número 2 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Vitoria-Gasteiz ha absuelto al acusado de vandalizar con pintura y heces el panteón en el que se encuentran los restos mortales del que fuera líder del PSE-EE de Álava y consejero del Gobierno Vasco, Fernando Buesa, asesinado por ETA el 22 de febrero del año 2000 junto a su escolta, Jorge Díez, al considerar que no ha quedado "debidamente acreditado" que cometiera los hechos constitutivos de un delito contra el respeto a los difuntos.

La sentencia considera probado que antes de las nueve de la mañana del 6 de octubre de 2023, una o varias personas, cuya identidad concreta se desconoce, acudió al cementerio de Santa Isabel de la capital alavesa y, una vez en su interior, se dirigió al panteón que contiene los restos mortales de Buesa.

Los saboteadores cubrieron con pintura negra la parte superior de la lápida donde estaba tallado el nombre del político e impregnaron con heces la parte inferior, ocultando de este modo las inscripciones de las personas cuyos restos mortales descansaban también en este panteón.

La reparación o restauración a su estado original fue realizada por el equipo de eliminación de pintadas de la contrata municipal de limpieza y recogida de residuos del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, que procedieron a la eliminación de la pintura de color negro y los restos de heces, lo que supuso un coste de 300 euros, cantidad que fue reclamada por el Consistorio.

Durante el juicio, una hija de Fernando Buesa manifestó que el ataque al panteón "fue muy doloroso para la familia, ya que tras haber recibido su padre amenazas y haber sido asesinado por ETA, revivieron todo lo ocurrido" entonces. Además, recordó que la tumba de su padre había sido vandalizada en otras ocasiones también.

La sentencia destaca que las huellas presentadas como pruebas no se localizaron en el propio panteón o la lápida, sino en el interior de un trozo de bolsa de plástico localizada al lado, presuntamente la bolsa donde se transportaron o llevaron las heces que posteriormente fueron usadas en el ataque.

La resolución judicial apunta que no se puede descartar "con total seguridad que la huella haya podido quedar impresa antes de la comisión de los hechos delictivos de una manera ocasional o por otro motivo".

Asimismo, destaca que "hubiera resultado muy útil, claramente concluyente y esclarecedor sobre la autoría de los hechos haber practicado una prueba de ADN sobre las heces halladas en el panteón".

11/06/2026