La Comunidad Autónoma Vasca (CAV) cerró 2025 con una tasa de absentismo del 8,8%, la 3era cifra más alta a nivel estatal – sólo por detrás de Canarias y Cantabria -, y por encima de la media, que se sitúa en un 7,1%. Así lo recogen los datos elaborados por el centro de estudios Randstad Research, a partir del último informe de la Encuesta Trimestral de Costes Laborales (ETCL) del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Aunque fue la comunidad con el menor incremento porcentual, de solo una décima, respecto al mismo período del año anterior, Euskadi también registró una tasa del 6,8% en el caso del absentismo por incapacidad temporal (IT), cifra superior al 5,5% de media estatal en esta categoría.
Un fenómeno sin acuerdo
En la actualidad, no existe unanimidad entre instituciones, patronal y sindicatos sobre el término, mezclándose a menudo el absentismo con otros conceptos como las bajas médicas, los permisos o los problemas organizativos.
Esta falta de claridad es uno de los motivos que ha llevado al Gobierno Vasco a impulsar un estudio “riguroso, plural y técnicamente solvente”, en palabras del Vicelehendakari y consejero de Economía, Trabajo y Empleo, Mikel Torres, que sirva de base para tomar decisiones en la mesa de negociación del diálogo social.
El informe, que se prevé esté terminado a finales de año, tiene como objetivo identificar las causas del absentismo, dimensionar su impacto real y facilitar el diálogo en materia laboral. Asimismo, incorporará la visión del personal sanitario por primera vez.
Desde Osalan-Instituto Vasco de Seguridad y Salud laborales, su directora general, Lourdes Iscar, aclara la diferencia entre absentismo e incapacidad temporal, subrayando que la labor del instituto se centra en los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales. “El término absentismo no lo trabajamos”, afirma.
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“Hay una confusión cuando se mezclan los términos. Incapacidad temporal es toda aquella baja producida por patología médica. Pueden producirse tanto por trabajo – las emiten las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social – como por enfermedad común – las prescribe el médico de familia –".
En este sentido, el absentismo engloba muchas más cosas como los permisos remunerados y no remunerados, o las ausencias al trabajo por deberes inexcusables o no producidas por patologías médicas en sí mismas, etc. "Para Osalan es importante esta diferencia”, aclara la directora.
Desde el instituto, también apuntan a una tendencia a la baja en la siniestralidad laboral de los últimos años. Así, en 2025, los accidentes de trabajo disminuyeron en Euskadi un 6,6% respecto a 2024. Este descenso ha sido más acusado en el sector primario (-12,8%) y en la construcción (-8.1%), ambas industrias con una actividad que tradicionalmente implica un alto riesgo de peligrosidad.
Industria, servicios y construcción, mayores tasas
Al cierre de 2025, la industria se consolida como el sector con el índice mayor de absentismo en Euskadi, alcanzando el 9,5% de las horas pactadas. Este dato representa el nivel más elevado entre todas las comunidades autónomas, con un incremento de 1,1 puntos porcentuales respecto al año anterior.
A continuación, el sector servicios, con una tasa del 8,9%, registra un ligero descenso de una décima, seguido de la construcción, con un 5,7%, donde el absentismo se reduce en 1,1 puntos porcentuales.
En cuanto al absentismo por incapacidad temporal, la industria también lidera los registros, con una tasa del 7,3%. Por su parte, los servicios se mantienen estables en el 6,8%, mientras que la construcción presenta la menor incidencia, con un 5%, tras descender 0,8 puntos respecto al año anterior.
Araba, a la cabeza según la patronal
Para el mundo empresarial, el absentismo laboral supone una máxima preocupación, afectando seriamente a la competitividad de las empresas. Según los resultados del 2º Observatorio del Absentismo Laboral de SEA Empresas Alavesas, Araba lidera el ranking estatal con una tasa del 11,55%. Esta situación "refuerza la necesidad de seguir avanzando en soluciones prácticas y coordinadas que permitan a las empresas afrontar este desafío con mayores garantías", señalan desde la patronal alavesa.
Virginia Múgica, directora del área jurídico laboral de Confebask apuntó a esta problemática durante su participación en el XXV Congreso de Seguridad y Salud Laboral, celebrado en Vitoria-Gasteiz en marzo. La representante subrayó que la clave para abordarlo pasa por la implicación activa de todos los agentes que forman parte del sistema; trabajadores, mandos intermedios, sindicatos, empresas, mutuas, servicios públicos de salud y el Instituto Nacional de la Seguridad Social.
“La inacción no es una opción. Si no se adoptan medidas, la tendencia seguirá al alza. El absentismo por IT no se va a corregir solo. Si no intervenimos, continuará creciendo”, afirmó la representante. Durante las jornadas, organizadas por la Fundación San Prudencio, también se puso de relieve la necesidad de abordar el impacto de los complementos salariales en situaciones de baja pactados en negociación colectiva. A este respecto, distintos estudios apuntan al aumento de la probabilidad de iniciar una baja de hasta en un 40%, así como a incrementar en un 14% su duración.
Más control y menos derechos
Por su parte, desde el mundo sindical se califica el término absentismo de “profundamente ideológico”, al utilizarse de manera despectiva. Según ELA Sindikatua, se emplea para trasladar la idea de que las personas trabajadoras se ausentan voluntariamente de su puesto de trabajo, usándolo como excusa para justificar recortes en derechos laborales o un mayor control sobre las bajas médicas.
“Bajo esta etiqueta se mezclan realidades muy diferentes; bajas médicas por enfermedad o accidente (laboral o no), permisos retribuidos reconocidos por ley o convenio, reducciones de jornada por conciliación, asistencia a consultas médicas o incluso el crédito horario sindical. Meter en el mismo saco bajas médicas por accidente laboral y derechos laborales, y mezclarlo con supuestas faltas injustificadas genera una visión distorsionada de la realidad y contribuye a estigmatizar a las plantillas, ” subraya Pello Igeregi, responsable de Salud Laboral de ELA.
Datos por comunidades
Al cierre de 2025, Canarias (9,1%), Cantabria (8,9%) y Euskadi (8,8%) fueron las 3 comunidades con una mayor tasa de absentismo en el Estado. Por el contrario, Baleares (6,0%), Comunidad de Madrid (6,1%) y La Rioja (6,2%) registraron los niveles más bajos.
Las cifras también reflejan que, de media diaria, 1.595.211 personas no acudieron a su puesto de trabajo, de las cuales 1.239.732 se encontraban de baja médica. Así, más de 355.000 personas se ausentaron diariamente de su lugar de trabajo por razones distintas a una baja médica, lo que equivale al 22,8% del total de ausencias durante el 4º trimestre de 2025.
Bajas laborales, otro punto de fricción
Los estadísticas provisionales publicadas por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones sobre incapacidad temporal muestran 579.978 procesos iniciados en Euskadi en 2025, de los cuales 564.858 finalizaron en el mismo período. Este dato supera los 559.840 empezados en 2024, año en el cual se finalizaron 545.158 procesos.
Los informes también apuntan a una media de 1.069,292 trabajadores protegidos en 2025, con una prevalencia de 65,73 por cada 1.000, cifra ligeramente superior a los 1.059,942 de 2024, con una prevalencia de 63,75.