Actualizado hace 4 minutos
Cuando un cliente reserva mesa en un restaurante o contrata un establecimiento para celebrar un evento, es habitual acordar con antelación todos los detalles importantes. Fecha, horario, menú, decoración, música o cualquier necesidad especial suelen quedar definidos antes de cerrar la reserva para evitar malentendidos.
Sin embargo, no todo depende del establecimiento. Hay circunstancias ajenas a su control que, por mucho que un cliente lo desee, resultan imposibles de garantizar. Eso es precisamente lo que ha ocurrido en un caso que se ha hecho viral en redes sociales.
La popular cuenta de X Soy Camarero, conocida por compartir situaciones llamativas vividas por profesionales de la hostelería, ha difundido la conversación entre una clienta y un restaurante tras la celebración de una cena en una terraza con música en directo.
Según explica la mujer, había elegido el local por las imágenes promocionales, en las que aparecían parejas disfrutando de un entorno que calificaba de "idílico y romántico".
El problema, según su versión, fue que la noche de su reserva la Luna no estaba llena.
"La noche que fuimos estaba muy baja, a la mitad. No había luna llena redonda, ni arriba en el cielo", reprocha la clienta en los mensajes.
La clienta deseaba un entorno idílico y romántico, como había visto en las imágenes promocionales.
"No podemos hacer nada respecto a la Luna"
Lejos de ignorar la reclamación, el establecimiento respondió con educación, aunque sin ocultar cierta incredulidad.
Primero recordó, con ironía, que "las fases lunares se explican en Primaria", para después explicar que la posición y el aspecto de la Luna son fenómenos completamente ajenos a cualquier negocio de hostelería. "Nos gustaría tener una enorme luna llena en el cielo, eternamente, pero no depende de nosotros como comprenderás", responde el responsable.
Incluso bromea con que "tampoco creo que le hiciera gracia a nuestros navegantes", antes de concluir con un mensaje tan evidente como contundente: "No podemos hacer nada respecto a la Luna".
Lejos de aceptar la explicación, la mujer insistió en que el restaurante debía advertir a sus clientes."Entonces abrid solo las noches de luna llena y el resto cerrado. O avisad en un cartel de que no siempre hay luna llena para no estafar a los clientes."
El responsable llegó a pensar que se trataba de una broma, pero la conversación terminó con una amenaza explícita. "Cuando recibas mi hoja de reclamaciones, verás si vacilo o no".
Como era de esperar, la publicación se ha viralizado rápidamente y ha generado miles de comentarios de usuarios que consideran la queja completamente desproporcionada.
Uno de ellos incluso recordó un episodio similar vivido en Zaragoza, donde una novia llegó a exigir responsabilidades porque el día de su boda amaneció con niebla y las vistas no eran las esperadas. “Me exigió que quitara la niebla”, recuerda.