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Abadiño ha vuelto a convertirse este martes en punto de encuentro para miles de personas con motivo de la feria de San Blas, una de las citas más tradicionales del calendario local. La localidad ha vivido una jornada soleada y de gran afluencia, con visitantes llegados desde distintos puntos de Durangaldea y de otros municipios de Bizkaia, en una edición con carácter especial marcada por las adaptaciones introducidas este año.
La detección de la dermatosis nodular contagiosa en el ganado bovino ha obligado a modificar el formato habitual de la feria, que en esta edición no ha contado con vacas ni bueyes. A partir de ahí, el Ayuntamiento de Abadiño, en colaboración con distintos agentes locales, ha diseñado una programación amplia y variada que ha permitido mantener la actividad y el atractivo de la cita. En total, han participado alrededor de 130 productores y productoras y 110 cabezas de ganado, distribuidas entre la plaza y otros espacios del municipio.
Como es habitual, los baserritarras y productores han sido los primeros en ocupar la feria, preparando sus puestos antes de la llegada del grueso del público. Panes, quesos, embutidos, miel, repostería, verduras y productos artesanos han centrado gran parte de las compras durante la mañana. La afluencia ha ido creciendo de forma progresiva y, antes del mediodía, los principales aparcamientos ya estaban completos, con coches estacionados incluso en las inmediaciones del supermercado Alcampo, en Durango.
La feria de San Blas de Abadiño, en imágenes
La feria, desde dentro
Entre quienes recorrían los puestos se encontraba Oier Mendizabal, vecino de Abadiño. “Ha venido muchísima gente. Es verdad que hay menos ganado, pero el plan no cambia: pasear, comprar talos y disfrutar del día”, ha señalado mientras visitaba la feria con su aitite.
En este contexto, la feria ganadera ha mantenido su peso gracias a la presencia de otros animales y a las actividades programadas. A las 11.00 horas se ha celebrado el campeonato de perros pastores vascos, con la participación de Carlos Ardanza, campeón de Bizkaia y de Euskal Herria, Kepa Ardanza, Aitor Urien, Ángel Azkorbebeitia y José Miguel Etxebarria, una exhibición que ha reunido a numeroso público en torno al trabajo tradicional del pastoreo.
La feria de San Blas de Abadiño, en imágenes
La feria también ha servido como escaparate para asociaciones vinculadas al mundo rural. Es el caso de Euskal Herriko Ardi Moztaileko Elkartea, que ha instalado un puesto para recaudar fondos. “Estamos vendiendo camisetas y sudaderas para poder acudir al campeonato del mundo de esquila, que se celebrará en Nueva Zelanda. La respuesta está siendo muy buena”, ha explicado Ipar Arrinda, llegado desde Lekeitio. En ese mismo marco, a las 12.30 horas, el probaleku de Abadiño ha acogido la presentación de la selección de Euskal Herria que participará en la cita mundial, un acto celebrado durante el descanso de los Herri Kirolak, dentro de la primera edición de la San Blas Kopa.
Producto y balance
En el apartado de productores, Itziar Jauregi participaba por segunda vez en la feria con su queso Idiazabal elaborado en Munain (Álava), un producto que elabora con leche propia. La productora ha destacado las diferencias con otras ferias y ha confiado en una buena jornada de ventas. “En Álava también se celebra San Blas, pero suele hacer mucho frío y hay hielo. Aquí, con este tiempo, se nota mucho más movimiento y el producto cercano se valora especialmente”, ha explicado mientras atendía a los clientes.
Entre los visitantes procedentes de otros municipios se encontraba Lander Guarrotxena, de Amorebieta-Etxano, que se ha tomado la visita con humor. “He venido a hacer la compra de todos los días: pan, cordones de San Blas y rosquillas. No suelo venir mucho, pero este año me ha cuadrado y he aprovechado”, ha comentado.
Por su parte, El alcalde de Abadiño, Mikel Urrutia, ha realizado una valoración “muy positiva” de la jornada y ha destacado la respuesta ciudadana. “La feria está llena de gente y el tiempo nos ha acompañado. Pese a los cambios de este año, la ciudadanía ha respondido muy bien”, ha señalado. Urrutia ha subrayado además que, aunque el Gobierno Vasco no ha autorizado la presencia de bueyes y vacas, “hemos aprovechado esta situación para, de alguna manera, reinventar el San Blas”. Una edición adaptada que ha mantenido el pulso habitual de la feria y la presencia constante de público en los distintos espacios.