Gipuzkoa

Zumaia rescata la memoria de la Corporación de 1931

Tras el homenaje a los ediles represaliados en 1936, se reivindica el legado del alcalde jeltzale Victoriano Arrate, la implantación del euskaltzale local y la resistencia democrática
Inauguración del Batzoki de Zumaia en 1931, la balconada de Emakume Abertzale Batza (EAB) de Zumaia. / N.G.

Noventa años han tenido que transcurrir para que el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Zumaia vuelva a lucir con el mismo espíritu democrático que en abril de 1931. El domingo pasado se celebró un acto en el que se entregaron a los familiares de los ediles de la Corporación de 1931 los informes históricos redactados por la Sociedad de Ciencias Aranzadi y se restituyó el cuadro alegórico de la República que permaneció oculto décadas bajo un retrato del dictador Francisco Franco. El acto sirvió de catalizador para rescatar una de las etapas más determinantes de la historia de la villa de Zumaia.

La cita institucional ha permitido hacer justicia con los ediles perseguidos tras la entrada de las tropas franquistas el 21 de septiembre de 1936. También ha reabierto el análisis sobre el peso político y social que Zumaia ostentó durante la Segunda República.

EAJ pone en valor aquella Corporación

Desde las filas de EAJ-PNV de Zumaia se ha querido "poner en valor" aquella Corporación constituida tras las elecciones del 12 de abril de 1931, liderada por el alcalde Victoriano de Arrate Loyola y compuesta por seis concejales de EAJ-PNV y cinco representantes del Bloque Católico-Fuerista y la Conjunción Republicano-Socialista (CRS).

Aquel equipo de gobierno, integrado por nombres como Juan de Arratibel, León de Esnal, Martín Elorriaga, Gabriel de Betondo o Benigno Arrieta, asumió el mando municipal en un clima de alta efervescencia política. Apenas tres días después de los comicios, el 15 de abril de 1931, Arrate y Arratibel solicitaron formalmente la proclamación de la República Vasca y su articulación en confederación con el resto de estados peninsulares. Fue el primer gesto de un compromiso firme con el autogobierno que se consolidó con el apoyo zumaiarra al Estatuto de Estella en 1931 y el respaldo masivo en el plebiscito estatutario de 1933.

Epicentro político del territorio días previos a la ocupación fascista

La relevancia de Zumaia alcanzó su cénit en los días previos a la ocupación fascista. Entre el 13 y el 21 de septiembre de 1936, el municipio se convirtió en el epicentro político del territorio al acoger las reuniones de la Junta de Defensa de Gipuzkoa. En aquel foro de emergencia se gestó el impulso definitivo para la creación del primer Gobierno Vasco, que fructificaría apenas un año después con la elección de José Antonio Aguirre como Lehendakari.

Con la caída de la villa el 21 de septiembre, la corporación democrática se vio obligada a emprender el camino del exilio. Sin embargo, la legitimidad institucional no se extinguió: desde la sede de Sabin Etxea en Bilbao, el alcalde Victoriano Arrate mantuvo simbólicamente la representación democrática de la Alcaldía de Zumaia en la clandestinidad.

Acto de homenaje a ediles de la Corporación de 1931 de Zumaia con sus familiares. Udala

Más allá de los muros del Ayuntamiento, la etapa republicana transformó de raíz la vida cotidiana zumaiarra. El movimiento vasquista echó raíces profundas en el tejido socioeconómico de la época, impulsado por la pujanza de la construcción naval y el nacimiento en 1933 de herramientas de estructuración social como el sindicato ELA y la asociación Euzko Nekazarien Bazkuna, enfocada en la defensa de los baserritarras locales.

El papel de las mujeres

Especial relevancia adquirió el papel de las mujeres a través de Emakume Abertzale Batza. Las mujeres de Zumaia irrumpieron con fuerza en la esfera pública organizando actividades culturales, prestando asistencia social y abanderando la transmisión del euskera y las costumbres locales, todo ello en un periodo histórico en el que, en 1933, pudieron ejercer por primera vez el derecho al voto.

Ahora, noventa años después, el reconocimiento oficial a las familias de los ediles de 1931 y la divulgación de este legado histórico devuelven a Zumaia el hilo de una memoria que fue amputada por las armas, pero que hoy vuelve a presidir la Casa Consistorial.

24/09/2026