Navarra

Pamplona en prealerta por la crecida del Arga y los ríos Irati y Aragón bajo vigilancia por el desembalse de Yesa

Navarra está este martes en alerta amarilla por lluvia, aludes, deshielo y tormentas
El río Arga en una crecida anterior. Javier Bergasa

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha iniciado oficialmente las maniobras de desembalse en Yesa, una decisión técnica que ha provocado que cauces como el Aragón y el Irati permanezcan hoy martes bajo estrecha vigilancia ante el riesgo de avenidas. A esta situación se suma la capital navarra, donde la Policía Municipal ha activado la prealerta por la crecida del río Arga, cuyo caudal sigue en aumento a su paso por la ciudad, obligando a las autoridades a monitorizar su evolución de forma constante y a pedir precaución a los ciudadanos.

Maniobras de alivio ante el deshielo inminente

La medida preventiva en Yesa ha consistido en la apertura de los desagües para realizar una suelta de agua de 30 metros cúbicos por segundo, tras alcanzar el pantano más del 72 % de su capacidad con un volumen que supera los 322 hectómetros cúbicos.

Esta maniobra, comunicada debidamente al 112 Navarra, busca generar un resguardo ante las precipitaciones previstas para esta semana y, sobre todo, ante un fuerte deshielo en el Pirineo que se espera que se mantenga activo al menos hasta el viernes debido a una cota de nieve inusualmente alta.

Recuperación total de las reservas hídricas

El panorama actual de los embalses navarros es radicalmente distinto al de diciembre, cuando apenas alcanzaban el 40 % de su llenado. En la actualidad, la situación es de optimismo generalizado, con el embalse de Itoiz situado también en el 72 % de su capacidad y Eugi alcanzando ya el 78 %. La abundancia de agua es incluso mayor en otros puntos de la red, como el embalse de Alloz, que sobrepasa el 73 %, o el de Urdalur, que se encuentra cerca del 93 % de su llenado total, mientras que Mairaga roza el 75 % de su volumen máximo.

Garantías para los regantes y retos futuros

Este escenario asegura un inicio favorable para la próxima campaña de riegos, aunque los precedentes obligan a la cautela. El año pasado, pese a que Yesa llegó al 95 % de su capacidad, la sequía extrema de verano y otoño provocó restricciones para los regantes de Bardenas a partir de agosto. La gestión del agua sigue siendo crítica, especialmente por la diferencia entre el sistema de riego por inundación de Yesa, que agota antes las reservas, y los sistemas de aspersión y goteo abastecidos por el Canal de Navarra desde Itoiz, que permiten un uso más eficiente de los recursos acumulados.

10/02/2026