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La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha activado oficialmente el protocolo de desembalse en Yesa, una maniobra técnica que ha provocado que cauces como el Aragón y el Irati permanezcan este martes bajo estrecha vigilancia ante el riesgo de posibles avenidas. Esta medida preventiva, que ya ha sido comunicada a los servicios de emergencias de 112 Navarra, responde a la necesidad de gestionar el caudal ante el volumen de agua acumulada y las previsiones meteorológicas inmediatas.
Un margen de seguridad ante el deshielo
La decisión técnica de la CHE ha consistido en iniciar una suelta de agua de 30 metros cúbicos por segundo a través de los desagües de fondo de la presa. En estos momentos, el embalse de Yesa supera el 72 % de su capacidad, lo que supone un volumen almacenado de más de 322 hectómetros cúbicos. El organismo de cuenca busca con esta acción generar un resguardo suficiente para absorber la llegada masiva de agua que se espera por la combinación de las precipitaciones previstas y un fuerte deshielo en el Pirineo, donde las importantes reservas de nieve garantizan prácticamente el llenado total del vaso.
Mejora generalizada de las reservas navarras
El escenario hídrico actual en la Comunidad Foral es sensiblemente más optimista que el registrado el pasado diciembre, cuando los pantanos se encontraban apenas al 40 % de su capacidad.
En la actualidad, la recuperación es visible en toda la cuenca; por ejemplo, el embalse de Itoiz también ha alcanzado el 72 % de ocupación con 301 hectómetros cúbicos, mientras que el de Eugi se sitúa ya al 78 % de su llenado. Por su parte, el pantano de Alloz sobrepasa el 73 % de su capacidad, una cifra que es todavía mayor en Urdalur, que se encuentra cerca del 93 %, y en Mairaga, que roza el 75 % de su volumen total.
Garantía para la futura campaña de riegos
Este incremento notable de las reservas asegura un comienzo favorable para la próxima campaña de riegos, contrastando con la sequía sufrida el pasado año. Aunque en el ejercicio anterior Yesa llegó a alcanzar el 95 % de su capacidad, la extrema aridez del verano y el otoño obligó a imponer restricciones a la Comunidad de Regantes de Bardenas a partir de agosto. La gestión actual del agua es clave, especialmente para sistemas como el riego por inundación, que consume las reservas de Yesa con mayor rapidez que otros sistemas de aspersión o goteo abastecidos por el Canal de Navarra desde Itoiz.