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Watches and Wonders 2026 en Ginebra vuelve a situarse como la cita clave del sector relojero. Lo que empezó como una reunión profesional se ha convertido en un festival urbano: además de las presentaciones oficiales, durante la semana hay eventos de marca, encuentros de coleccionistas, reuniones nocturnas y mesas redondas. Para la prensa, los distribuidores y los aficionados, la feria es tanto una plataforma para novedades como un termómetro del ánimo y de las estrategias del sector.
Una de las noticias más llamativas este año es la vuelta de Audemars Piguet al formato de salón. Su presencia de nuevo -junto con Patek Philippe y Vacheron Constantin en la llamada "Santa Trinidad"- dispara expectativas. Se especula sobre posibles reediciones o mejoras técnicas del Royal Oak, así como sobre un posible repunte de otras familias, como el clásico Code 11.59. No obstante, los movimientos parecen más comedidos: muchas manufacturas apuestan por desarrollos pausados y sustantivos frente a espectáculo puramente publicitario.
Rolex sigue siendo un referente y suele optar por pasos evolutivos: ajustes finos en proporciones de caja, nuevas variantes de esfera u optimizaciones de calibre, más que reinvenciones drásticas. Patek Philippe podría sorprender con una complicación inédita o con una continuación ingeniosa de series existentes. Cartier combina tradición joyera con alta relojería; Vacheron Constantin, IWC, Jaeger‑LeCoultre, A. Lange & Söhne y Piaget también atraerán la atención por sus cuidados evolutivos y su saber técnico.
Marcas como Tudor, TAG Heuer, Zenith, Hublot y Chanel aportan diversidad: Tudor con la Black Bay explora colores y variantes; TAG busca unir herencia motorista y sustancia mecánica; Zenith se apoya en el legado del El Primero; Hublot empuja la innovación de materiales; y Chanel consolida su presencia en la haute horlogerie. Eso hace la feria atractiva tanto para coleccionistas tradicionales como para público más joven, que valora diseño y usabilidad diaria.
En tendencias, la continuidad domina: la "ponibilidad" sigue siendo clave -cajas compactas de 36–39 mm- y las innovaciones de materiales (titanio ligero, nuevas aleaciones de oro, cerámicas avanzadas, mejores componentes antimagnéticos) ganan protagonismo. Técnicamente se esperan avances discretos pero relevantes: reservas de marcha más largas, escapes más eficientes y movimientos automáticos más finos para mejorar la vida útil y el uso diario sin buscar el titular sensacionalista.
Los rumores giran en torno a nuevas esferas, complicaciones inesperadas y retornos llamativos. Si Rolex presentará un nuevo color, si Patek trabaja una relectura de una grande complicación o si Audemars presentará una Royal Oak espectacular, lo veremos en Ginebra. En un mercado que se serenó, muchas marcas priorizan estrategias de producto coherentes y una identidad de marca clara sobre el hype puntual.
Cualquier persona interesada en todo lo relacionado con el evento Watches and Wonders 2026 no solo debería estar atenta a los anuncios oficiales, sino también a las conversaciones que se produzcan en eventos, reuniones de coleccionistas y mesas redondas: a menudo esos intercambios informales ofrecen las pistas más nítidas sobre cómo las marcas se reposicionan y qué modelos tendrán importancia a largo plazo.