El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha consolidado este viernes su hoja de ruta económica para el próximo ejercicio tras la aprobación definitiva de los presupuestos de 2026 en una sesión plenaria extraordinaria. La capital alavesa contará con un montante global de 507,5 millones de euros, lo que supone un incremento del 6,49% respecto al año anterior y marca el tercer ejercicio consecutivo en el que la ciudad alcanza una cifra histórica en sus previsiones de gasto e inversión. Este resultado ha sido posible gracias al respaldo de los grupos del equipo de Gobierno, PSE y PNV, a los que se han sumado los votos de EH Bildu para garantizar la estabilidad financiera del municipio.
En busca de la estabilidad
La alcaldesa de Vitoria, Maider Etxebarria, ha valorado de forma muy positiva la ratificación de estas cuentas al destacar que su gabinete ha logrado sacar adelante "tres presupuestos de tres" posibles en lo que va de legislatura. Según la regidora, este éxito administrativo permite que la ciudad avance con fuerza y cumpla el objetivo fundamental de cualquier consistorio, que es disponer de las herramientas necesarias para invertir en el bienestar de las familias, generar actividad económica local y desarrollar proyectos transformadores.
En esta misma línea, el concejal de Hacienda, Jon Armentia, ha calificado la jornada como un gran día desde la óptica política, incidiendo en que el acuerdo presupuestario ha integrado a quienes han mostrado voluntad de diálogo para construir ciudad.
El presupuesto de 2026 se presenta como un reto ilusionante que busca dar continuidad a la senda de estabilidad iniciada en el programa de Gobierno para el periodo 2023-2027. Las nuevas cuentas ponen un foco especial en la cohesión social, incrementando en casi 3 millones de euros la partida destinada al Servicio de Atención a Domicilio, que alcanzará los 26 millones de euros. Además, se han reservado 10 millones de euros para programas de atención social y 1,2 millones de euros dedicados específicamente a la creación de nuevas viviendas comunitarias para los colectivos más vulnerables.
Impulso a la limpieza, la movilidad y los barrios
Una de las áreas que experimentará un crecimiento más notable es la de limpieza y gestión de residuos, que verá aumentado su presupuesto en siete millones de euros respecto al ejercicio previo, situándose en un total de 50 millones de euros. La movilidad sostenible también recibe un respaldo financiero significativo con la asignación de 4 millones de euros para la adquisición de nuevos autobuses eléctricos destinados a la flota de TUVISA, reforzando la apuesta de la capital por un transporte público moderno y descarbonizado.
En lo que respecta a la regeneración urbana, el presupuesto incorpora 4,3 millones de euros para la rehabilitación de edificios, distribuidos estratégicamente con un millón destinado al Casco Viejo, 1,3 millones para el ámbito de Ensanche 21 y dos millones para el resto de la ciudad. Asimismo, el Plan Director de Barrios contará con una dotación de dos millones de euros para acometer obras demandadas por la ciudadanía, como las intervenciones previstas en el portal de Legutiano, mientras que el programa de participación ciudadana Gasteiz Hobetuz dispondrá de tres millones de euros.
El debate político y la visión de la oposición
Desde el equipo de Gobierno, la teniente de alcaldesa Beatriz Artolazabal ha defendido que este acuerdo no altera el rumbo ni las prioridades marcadas inicialmente, asegurando que no existe un giro ideológico ni una cesión de liderazgo. Artolazabal ha contrapuesto la voluntad de sumar del ejecutivo frente a la postura del Partido Popular, a quienes ha acusado de vivir instalados en el ruido y la exageración permanente. Por su parte, el portavoz popular, Iñaki García Calvo, ha tildado las cuentas de perjudiciales, criticando que el presupuesto récord se base en una recaudación de 187 millones de euros de los contribuyentes vitorianos sin que esto se traduzca, a su juicio, en una mejora real de la seguridad o el mantenimiento de los barrios.
Finalmente, desde Elkarrekin, la portavoz Garbiñe Ruiz ha expresado su decepción con el proyecto al considerar que da continuidad a un modelo que no afronta los problemas reales de la ciudadanía, especialmente en materia de vivienda, donde echa en falta decisiones más valientes y un mayor compromiso con las personas desfavorecidas. Pese a estas críticas, el presupuesto ha quedado validado, permitiendo que Vitoria-Gasteiz inicie el año 2026 con la mayor capacidad económica de su historia para ejecutar sus planes estratégicos.