Polideportivo

Vingegaard declara su amor por Italia

El danés debutará en la Corsa rosa con la intención de coronarse en Roma antes de acometer el Tour, el gran objetivo de la campaña
Vingegaard festeja la victoria en la quinta etapa de la Tirreno-Adriático, carrera que conquistó en 2024.
Vingegaard festeja la victoria en la quinta etapa de la Tirreno-Adriático, carrera que conquistó en 2024. / Giro de Italia

Actualizado hace 8 minutos

Todo suena mejor en italiano, hasta el himno, que parece la obra de una charanga en una verbena de alegría y canto a la vida. La musicalidad del idioma es imbatible.

Es un atractivo más del Giro, de sus montañas formidables, de sus paisajes que pujan en la cordillera de la belleza, de los puntos de fuga que provocan el síndrome de Stendhal en cualquier rincón, de la mística de una carrera en la que el pueblo se decora de rosa y la afición grita apasionadamente en una misa pagana.

Italia en su cotidianidad es extraordinaria, una tragicomedia que perdona cualquier desliz ético (tuvieron como primer ministro a Silvio Berlusconi en varios mandatos o pueden elevar a los altares a una ultra como Giorgia Meloni, aunque también fueron los mismos que colgaron boca abajo a Mussolini) pero no uno estético.

Es un país de estetas, donde después de la eterna Roma prendió el Renacimiento, influenciado el corpus del pueblo por la belleza atronadora que les rodea desde tiempos inmemoriales, detestan lo feo.

Esculpido el país como si fuera la obra de los mejores escultores que nacieron allí, Miguel Ángel, Bernini, Donatello.... la atracción y la fascinación de Italia también ha permeado en Jonas Vingegaard, campeón de dos Tours, el paréntesis del imperio de Tadej Pogacar, y vencedor de la Vuelta. El danés desea vestirse de rosa y entronizarse en Roma.

El Giro será su Rubicón. Lanzará los dados en la carrera italiana para coleccionar los tres colores del ciclismo. El rosa es el único pantone que le resta en su armario de campeón. Intentará hacerse con preciada prenda este curso. Iacta alea est.

Vingegaard, último campeón de la Vuelta, segundo en las dos capítulos anteriores del Tour, anunció que disputará el Giro por vez primera antes de enfrentarse a la Grande Boucle, que continuará siendo el principal objeto de deseo del danés. Consideran en su formación que disputar el Giro puede ser una buena experiencia para acometer el Tour.

Si el Tour concede la historia, la eternidad y la memoria para siempre en el ciclismo; el Giro otorga el pulso vital, la mirada al infinito, la contemplación. Il piacere del dolce far niente. La dolce vita.

Además, el trofeo de ganador, la copa Senza Fine, de una belleza irrebatible, refleja el espíritu de una carrera que no es solo competición. Ese latido perseguía al danés.

Ganar las tres grandes

Vingegaard expuso que “he elegido correr el Giro porque es una de las carreras más prestigiosas del mundo y porque no lo he hecho nunca antes. Siempre he dicho que me gustaría hacerlo y ese momento ha llegado".

"No puedo esperar a que llegue el mes de mayo. Es un gran cambio de calendario respecto al que he elegido en los últimos cinco años, pero hacía falta; tengo curiosidad por acudir al Tour de Francia después de haber hecho también el Giro. Obviamente aspiraré a la maglia Rosa. (…) Pensar que puedo ganar las tres grandes Vueltas es una gran motivación", declaró Vingegaard.

El danés, consciente de que el asalto al Tour parece un fantasía ante el omnipotente Pogacar, el asesino con cara de niño, muy superior en los pasadas ediciones de la carrera francesa, busca en el Giro otra condecoración para su palmarés.

"Voy emocionado al Giro. Necesitaba un cambio. He ganado el Tour y la Vuelta y también quiero el Giro". Siento que ahora es el momento perfecto. Ganar la Vuelta el otoño pasado me motiva aún más para ir a por la victoria también en Italia. Me encantaría añadir la 'maglia' rosa a mi colección", añadió.

“El recorrido me gusta mucho, también porque no es excesivamente duro y esto es bueno si quiero aspirar al doblete Giro-Tour. Sin embargo, a decir verdad, ya había decidido venir al Giro incluso antes de que se revelara el recorrido, pero así todo es aún más perfecto”, expresó el danés.

Vingegaard se asomará a las grandes montañas de Italia, donde se abre un paisaje que invita a quedarse a vivir en él. Los Dolomitas, majestuosos, hipnóticos, narcotizante su abrumadora presencia esperan el el trazado del Giro.

El reto del Tour

Desabrochada y expresada a borbotones de entusiasmo su pasión por el Giro, Vingegaard, también declaró su deseo por buscar la tercera corona del Tour.

Un reto himalayesco después de las anteriores experiencias, en las que Pogacar ha pulverizado cualquier connato de rebelión o de oposición.

Sus victorias, por aplastamiento, fijan un escenario complejo para el danés. "Ganarlo por tercera vez sería increíble. Será difícil, aunque quizá más emocionante que las dos ediciones anteriores", afirmó el danés, en referencia al recorrido.

El ciclista destacó que este año los momentos decisivos del Tour se concentrarán en la última semana, lo que podría reducir las diferencias de tiempo.

"Aun así, tendremos que estar listos desde el principio para la contrarreloj por equipos en Barcelona. Es una disciplina que trabajamos mucho y será una forma especial de empezar la carrera", subrayó el danés. Antes de medirse a Pogacar en el Tour, aguarda el Giro. Vingegaard declara su amor por Italia. La pasión por el Giro.

2026-01-13T17:06:54+01:00
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