El sindicato ESAN denuncia la situación "de extrema gravedad" en la que se encuentra la comisaría de la Ertzaintza de Donostia, ubicada en Ondarreta. El centro está actualmente en obras, por lo que se han habilitado unos barracones para acoger los vestuarios de los agentes, y es ahí donde se suceden los problemas.
Según denuncia la central, se está filtrando agua directamente por los enchufes eléctricos, generando un riesgo para la seguridad de los ertzainas. Una situación "insostenible" que llevó anoche al sindicato a solicitar el desalojo de las instalaciones para evitar cualquier tipo de accidente laboral entre los agentes. Según han confirmado fuentes del Departamento de Seguridad a Onda Vasca, el fuerte viento que ha soplado en las últimas horas habría atascado una bajante con hojas y plástico. La incidencia ya está solucionada y, como medida de precaución, se han revisado el resto de bajantes para prevenir que vuelva a suceder,
Según ha hecho público ESAN. no se trataría de un incidente aislado, sino una consecuencia de unas obras, sostienen, ejecutadas sin planificación ni garantías, "despreciando las condiciones de trabajo del personal". Se da la circunstancia de que, a principios de esta misma semana, el mismo sindicato denunció que los vestuarios femeninos se habían inundado por el agua procedente de las filtraciones y las goteras ocasionadas, al parecer, por las obras de urbanización de la acera. Un hecho que consideran "grave y objetivable" y que ya había sido advertido previamente al Departamento de Seguridad ante la previsión de lluvias.
ESAN lamenta que, pese a estos hechos, no se ha adoptado ninguna medida eficaz, "permitiendo que la situación se produjera y manteniendo operativas unas instalaciones claramente inseguras": "Se está normalizando que la Ertzaintza trabaje entre filtraciones, humedad e instalaciones inutilizables. Esto no es una incidencia: es una negligencia." Por todo ello, exigen el cierre inmediato de los vestuarios afectados y el traslado provisional de su uso a espacios alternativos seguros, hasta que se garantice de forma real que las condiciones son adecuadas. La central sostiene que la única solución real es el traslado de la comisaría.
Obras de mejora
La reforma integral que el Gobierno Vasco está llevando a cabo en la comisaría de la Ertzaintza de Donostia buscan mejorar la eficiencia energética del edificio, que fue levantado hace más de 30 años, su accesibilidad y adecuarse a las nuevas necesidades originadas a lo largo de estos años. Las obras incluyen la ampliación de calabozos y vestuarios y están financiadas en parte por los Fondos Europeos Next Generation.
Para paliar la falta de espacio que iban a suponer las obras, se habilitaron unos barracones en el exterior del edificio, que es donde se están produciendo las filtraciones denunciadas por ESAN que también han sido objeto de crítica por parte de sindicatos como ErNE o SIPE, que incluso presentó una denuncia ante Inspección de Trabajo.