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El primer vuelo comercial directo entre Estados Unidos y Venezuela en siete años despegó este jueves desde Miami en medio de una fiesta con banderas venezolanas y el desayuno típico de ese país, que incluyó arepas y tequeños.
Los pasajeros de este vuelo de American Airlines con destino Caracas, de aproximadamente tres horas de duración, celebraron antes del despegue, en presencia de la alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, la posibilidad de volver a volar directamente a su patria tras años de hacerlo a través de terceros países.
Los vuelos comerciales directos entre ambos países fueron suspendidos en 2019 en medio de las tensiones entre los gobiernos del entonces presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, quien estaba en su primer mandato (2017-2021).
"Estamos muy emocionados porque se está abriendo una conexión más cercana con nuestras familias y nuestros países", dijo a Fox News una pasajera, que como muchos de ellos declinaron identificarse o hablar a la prensa "por razones de seguridad".
American Airlines, líder del mercado en Venezuela desde su llegada al país en 1987 y hasta la suspensión de los vuelos, decoró sus instalaciones de salida con la bandera de Venezuela y una entrada de pasajeros flanqueada por torres de globos en amarillo, azul y rojo, los colores de la bandera del país suramericano.
Una guirnalda de pequeñas banderitas venezolanas colgaba sobre los mostradores para recibir pasaportes y maletas, mientras que grandes banderas de Estados Unidos y Venezuela podían verse a los lados de un anuncio que no se veía desde marzo de 2019: "Caracas Check-in".
El desayuno los esperaba en la puerta de embarque D55, también adornada con banderas venezolanas y una pantalla que mostraba la temperatura en Caracas. Antes de subir al avión, el piloto, el copiloto y los asistentes de vuelo posaron para fotos al lado de las banderas de ambos países.
Fuentes vinculadas al Gobierno estadounidense confirmaron el martes a EFE que funcionarios de transporte y de otras carteras de la Casa Blanca también viajaban en ese primer vuelo directo.
Una emoción diluida por los precios
Aunque la felicidad de los presentes fue evidente, la ruta está lejos del abarrotamiento de antes, cuando para muchos venezolanos el trayecto se vivía como un vuelo local por la cercanía.
El costo ha sido uno de los primeros filtros, así como las restricciones de visas del Gobierno estadounidense para los venezolanos y la ausencia de representación consular venezolana en Estados Unidos, que han dejado a muchos venezolanos sin los documentos migratorios para entrar en ambos países.
Las búsquedas recientes en la página web de American Airlines muestran billetes de ida y vuelta para finales de abril por encima de 2.700 dólares (2.300 euros), mientras que para mayo bajaban a poco más de 1.000 dólares.
Aún así, para muchos pasajeros que viajaron hoy, el cálculo no se midió solo en dinero.
Durante los últimos siete años, viajar desde Estados Unidos a Venezuela fue una travesía de paciencia y ansiedad, con itinerarios de 10, 12 o más horas, escalas, billetes separados, noches en aeropuertos y el miedo permanente a una cancelación. Las maletas viajaban cargadas de medicinas, documentos y encargos familiares.
El Departamento de Transporte estadounidense aprobó en marzo pasado la solicitud de American Airlines para retomar vuelos directos desde Miami a Caracas y Maracaibo, pero la historia de esta conexión aérea se remonta a décadas.
Las rutas sin escalas entre ambos países unieron negocios, viajes familiares, turismo, migración y exilio.
Aunque este no es el primer vuelo entre Miami y Caracas de la historia, para algunos pasajeros en el Aeropuerto de Miami se sintió como si lo fuera.
El vuelo, operado por una aeronave nueva y que no viaja a plena capacidad, despegó hacia las 10:11 hora local (14:11 GMT) y aterrizará en Maiquetía poco después del mediodía. La ruta tendrá frecuencia diaria, con llegada a Caracas hacia el mediodía y el regreso enseguida desde el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, de Maiquetía, para llegar por la noche a Miami.