Ayer, 4 de enero, coincidiendo con el aniversario del nacimiento de Louis Braille, se conmemoró el Día Mundial de este sistema de lectoescritura que creó para concienciar sobre su importancia como medio de comunicación que incrementa la autonomía de las personas que sufren alguna discapacidad visual.
El año pasado, el Braille cumplía 200 años y, este 2026, después de meses de peticiones por parte del Grupo Social ONCE, el Gobierno español lo declarará Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Un reconocimiento que, en palabras de la delegada de ONCE en Euskadi, Usue Vellejo, "permitirá proteger y fomentar el uso de este sistema que ya utilizan más de 285 millones de personas".