Las obras para la instalación de rampas mecánicas en la cuesta de Aranzubi han arrancado esta semana, dando inicio a una actuación largamente anunciada por el Ayuntamiento de Urnieta. Como ya se avanzó durante la presentación pública del proyecto, desde el primer momento las plazas de aparcamiento existentes a lo largo de este vial han quedado suprimidas.
Con el fin de paliar la pérdida de plazas, el Consistorio ha habilitado de forma provisional parte de la plaza Plazido Muxika como espacio de estacionamiento. En esta zona se permitirá aparcar vehículos mientras se desarrollen los trabajos en Aranzubi. El Ayuntamiento ha señalado que se trata de una solución temporal destinada a mitigar el impacto en residentes y usuarios habituales del entorno.
Zona azul
La afección a la movilidad también alcanzará a la calle Idiazabal. En concreto, quedará suspendido el servicio de zona azul en el tramo comprendido entre el parque Teresa Amuategi y el cruce Idiazabal-Aranzubi. Durante el tiempo que duren las obras, el estacionamiento en este sector será libre y sin limitación horaria, una medida que pretende ofrecer alternativas adicionales ante la reducción de plazas en la cuesta.
La zona azul de la calle Idiazabal que se elimina.
Tal y como ha explicado el Ayuntamiento, la supresión de estacionamientos en la calle Aranzubi responde a la necesidad de garantizar la seguridad y operatividad de la obra, que transformará de manera sustancial la movilidad peatonal en este ámbito. La actuación busca mejorar la accesibilidad en una de las pendientes más pronunciadas del entorno, facilitando el tránsito diario, especialmente a personas mayores, con movilidad reducida o carritos infantiles.
Intervención por fases
Los trabajos para la instalación de las rampas se ejecutarán en tres tramos diferenciados y avanzarán de abajo hacia arriba, siguiendo el sentido ascendente de la pendiente. Esta planificación por fases tiene como finalidad reducir las molestias y permitir una mejor gestión de accesos y desvíos puntuales. El Ayuntamiento ha indicado que las afecciones concretas de cada fase se irán comunicando conforme avance la intervención, con el objetivo de mantener informada a la ciudadanía y anticipar posibles cambios en la circulación o el tránsito peatonal.
La previsión municipal es que la actuación suponga una mejora estructural en la accesibilidad del barrio, en línea con otras intervenciones recientes orientadas a favorecer una movilidad más inclusiva y adaptada a las necesidades actuales.