Actualizado hace 57 minutos
Jon Uriarte y su equipo de trabajo y de gobierno ya han decidido la fecha de las próximas elecciones a la presidencia del Athletic, y lo han hecho público. Será, en el caso de haberlas, el 8 de mayo, viernes, y al igual que aquellas en las que venció, en aquel 24 de junio de 2022, a Iñaki Arechabaleta y a Ricardo Barkala en las urnas, en las dependencias del estadio de San Mamés.
El presidente rojiblanco aspira a prolongar su mandato durante otros cuatro años, y en rueda de prensa ha querido compartir con el socio sus sensaciones e inquietudes ante lo que se presenta durante estas próximas semanas.
La 'mejor' fecha
Preguntado por lo prematuro de que se anticipe todo a primeros de mayo, "no intentemos ver cosas raras porque no las hay. No hay una fecha de elecciones perfecta. Cada fecha tienes sus pros y sus contras, y siempre he dicho que iba a ser a final de temporada, que no iba a haber sorpresas. No he puesto la fecha yo. Me la han recomendado en el club y me ha parecido oportuno. En plena Liga de Campeones podría haber tenido una ventaja considerable si hubiese habido una alternativa, pero habría sido muy complicado, con movimientos de jugadores, etc".
"El final de temporada", continúa, "es algo muy amplio, para mí abarca los meses de junio y de mayo, todos tienen influencia en los partidos, e irnos a la parte final de junio deja sin margen y para una nueva junta directiva es una locura. Tienes que conocer el club en poquísimo tiempo, lo cual es imposible. Tienes que tomar muchas decisiones deportivas y que afectan al personal de Lezama. Estás en pleno cierre de ejercicio y has empezado a preparar los presupuestos. Se necesita margen de maniobra". Claro alegato a lo que tocó vivir en primera persona cuando tomó las riendas de la entidad de Ibaigane y la pretemporada se le echaba encima a él y su equipo de confianza.
Tras las amenazas, "sigo llevando una vida normal"
Tras los últimos episodios que le han tocado vivir, escracheado por un sector que a nadie representa y menos al Athletic, Uriarte ha querido dar todo tipo de detalles, a la par que mostrarse aún más fuerte de lo que era antes de sufrir lo que carece de justificación alguna. "No es un plato de buen gusto. Ha supuesto que un grupo de personas haya venido a mi casa, medio encapuchadas, con pegatinas, insultos y cartas amenazantes, y en Bilbao, gente por detrás recordándome que saben dónde vivo. Me han recordado épocas en Euskadi bastante duras que hemos vivido hace años. Te afecta, no soy de hielo pero mi vida sigue siendo habitual y no he cambiado mis hábitos personales. Sigo llevando una vida normal y es lo que va a seguir siendo, y no ha tenido influencia negativa". Porque lejos de echarle hacia atrás en sus intenciones de salir reelegido, más bien ha sido algo que le ha reforzado sus convicciones. "En ningún momento he dudado sobre seguir o no, más bien al contrario".
El presidente zurigorri ha querido añadir que "vengo aquí -al club- a darlo todo, con unos sacrificios brutales, y considero que no es de recibo. Acepto que haya gente que no esté de acuerdo con nuestro trabajo, acepto la crítica, pero estos no deben ser los cauces".
¿Rivales y votaciones?
"No tengo ni idea sobre si va a haber votación con alguna candidatura alternativa. Tampoco tengo mucha experiencia en procesos electorales, no he estado metido en esas salsas de avales… desde la perspectiva del club, creo que unas elecciones tiene de positivo que da la alternativa a elegir a las personas que van a dirigir el club los cuatro próximos años y nos hace sacar lo mejor de nosotros mismos. Pero de negativo tiene que, sin son mal llevadas, al final genera división, conflicto y guerras, como en otros procesos electorales" anteriores. Uriarte ha querido ensalzar que, de no haber nadie que se presente a apearle del cargo que desempeña, "sería una muestra de que hay unión en la masa social y apoyo al proyecto de estos cuatro años porque se piensa que el club está bien gestionado", destacando también que, en lo personal, "unas elecciones son durísimas. Requiere de un desgaste brutal y me liberaría de gastar un tiempo y unas energías enormes".
Valverde, "una gozada y un honor"
Y Uriarte ha querido deshacerse en loas de quien ha sido su estandarte y brazo derecho por lo que al primer equipo concierne y con quien ha querido ir marcando estos últimos movimientos en público. "Un entrenador increíble. Una gozada y un honor estar estos cuatro años al lado de él. La comunicación ha sido muy fluida y sin dramas. Hemos acordado entre las dos que esta etapa había llegado a su fin. Hemos pensado en lo mejor para el club y buscado una fecha con el menor impacto posible".