El balance de la temporada estival vuelve a dejar cifras muy positivas en Urdaibai. Y es que, durante los meses de julio y agosto, las oficinas de turismo de Gernika-Lumo, Bermeo y Mundaka, junto al punto de información de Gaztelugatxe, atendieron a un total de 50.661 personas, lo que supone un incremento del 9,9% en comparación con las 46.105 contabilizadas el pasado año en estos mismos cuatro espacios. A este volumen presencial se suman además las 2.192 consultas realizadas a través de los gestores turísticos digitales, un 46,3% más que en 2025, lo que consolida estas herramientas como una opción autónoma y eficaz para descubrir el territorio.
Por puntos de atención presencial, la oficina de turismo de Gernika encabezó la actividad con 22.572 atenciones, seguida de la de Bermeo, con 10.601, el punto de información de Gaztelugatxe, con 15.490, y la oficina de Mundaka, que registró 2.018 personas. Por procedencias, el turismo estatal continuó liderado por visitantes llegados desde Madrid y Cataluña, mientras que en el plano internacional destacaron mercados emisores de proximidad como Francia e Italia, junto a viajeros procedentes de Alemania, Bélgica, Países Bajos, Reino Unido y Estados Unidos.
Turismo respetuoso y sostenible
Sin embargo, desde la Asociación de Desarrollo Rural Urremendi tienen claro que el éxito del destino no se mide en volúmenes absolutos, sino en la calidad de la experiencia y en el respeto escrupuloso por el entorno natural y social. La gerente de la entidad comarcal, Aitziber Ansotegi, subraya la filosofía que guía la gestión turística en la comarca: "Urdaibai sigue despertando un enorme interés y eso es positivo, pero nuestro objetivo no es crecer de manera ilimitada. Queremos un turismo que conozca y respete el territorio, que conviva con quienes viven aquí y que contribuya a mantener vivos nuestros pueblos y su actividad económica. La clave está en crecer en calidad y tratar de desestacionalizar el turismo que recibimos".
Esta estrategia cobra especial relevancia en la única Reserva de la Biosfera de Euskadi, donde coexisten espacios de una altísima sensibilidad ambiental. El caso del enigmático islote de Gaztelugatxe ilustra a la perfección este enfoque: el punto de información atendió a 15.490 personas, frente a las 16.341 de 2025. Lejos de interpretarse como un retroceso, para los responsables comarcales este dato constata la eficacia de las medidas de control de aforo, orientadas a proteger el entorno, sensibilizar al visitante e invitarle a encauzar sus pasos hacia otros municipios y recursos menos saturados.
Asimismo, las consultas recogidas revelan un viajero cada vez más interesado en la esencia del territorio. Quienes acuden a Gernika o Mundaka no demandan únicamente información sobre los grandes iconos comarcales, sino que solicitan datos sobre rutas de senderismo, la oferta de museos, el Camino de Santiago, experiencias enogastronómicas o alternativas vinculadas al litoral. En esta línea, Urremendi continuará reforzando la oferta turística fuera de la época estival mediante el cicloturismo, el patrimonio histórico y la dinamización del medio rural, respaldada por la acreditación de la Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS) conseguida en 2021 y el distintivo de Destino Turístico Inteligente de SEGITTUR.