Son numerosas las veces que se escuchan los consejos de "en la carretera no estás solo", "si bebes, no conduzcas" o "en la vía, cada decisión cuenta". Las carreteras unen personas y conectan territorios. En ellas se producen millones de desplazamientos, en coche, en moto, en camión, en autobús… Sea cual sea el vehículo en que se mueve la ciudadanía, hay que ser consciente de que hay situaciones que no dependen de uno mismo, pero consumir algún tipo de sustancia sí lo es y más cuando una vida está en juego.
Según los datos reflejados en la Memoria de hallazgos toxicológicos en víctimas de accidentes de tráfico de 2025, elaborada por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, siete institutos de medicina legal y la Dirección General de Tráfico (DGT), durante el año pasado, la mitad de los conductores fallecidos en accidentes de tráfico había consumido alguna sustancia. Los análisis toxicológicos detectaron alcohol, drogas o psicofármacos en 446 de las 894 víctimas examinadas, el 49,9% del total. Un 1,7 puntos más que el año anterior.
A pesar de que el alcohol continúa siendo la sustancia más frecuente, el 32,4% de los conductores analizados, los positivos en drogas ascendieron hasta el 20,9%, 4,5 puntos más, mientras que los psicofármacos estuvieron presentes en el 17% de los análisis, con un crecimiento de 5,6 puntos. Entre estos últimos predominan las benzodiacepinas y los antidepresivos.
Además, más de una de cada tres víctimas con resultado positivo había consumido varias sustancias. La combinación más habitual fue la de alcohol y drogas, detectada en el 19,1% de los casos. La cocaína alcanzó la proporción más elevada desde que comenzaron a elaborarse estos informes en 2014, apareció en el 14% de los conductores fallecidos.
Perfil mayoritario
Los accidentes de tráfico son la primera causa de mortalidad entre los jóvenes. Una de cada cuatro víctimas de accidentes de tráfico registrada en España es menor de 25 años, según la Fundación CEA, órgano portavoz de un gran colectivo de conductores en el ámbito nacional. Sin embargo, no todos los jóvenes conducen de la misma forma, y mucho menos tienen la misma actitud al volante.
No obstante, es extendido el pensamiento de que este rango de edad tiene unas costumbres de ocio relacionadas con la conducción nocturna o el consumo de alcohol, entre otras, en cuanto a qué tipo de personas son las que reflejan estos porcentajes, el perfil mayoritario corresponde a un hombre de entre 35 y 54 años. Concretamente, la edad media se situó en 47,4 años. El 23,3% de los positivos tenía entre 45 y 54 años y el 22,2%, entre 35 y 44. Los jóvenes de 18 a 24 años representaron el 7,2% y el grupo de 25 a 34 años, el 16,4%.
En relación al vehículo en el que iban, el 46,4% de las víctimas circulaba en un turismo y el 35,4%, en motocicleta. Además, el 61,9% de los siniestros se produjo en días laborables, frente al 38,1% registrado durante festivos o fines de semana. Pero estos datos no reflejan solo los fallecimientos al conducir. El 50,9% de los peatones fallecidos por atropello presentó resultados positivos en alcohol, drogas o psicofármacos, ocho puntos más que en 2024. Por primera vez en la serie histórica, los medicamentos fueron la sustancia más detectada, al aparecer en el 57,5% de los casos positivos, por delante del alcohol, con un 48,3%, y las drogas, con un 29,9%.
Un dato "inasumible"
El fiscal de Sala de Seguridad Vial, Mario Jesús Sanz, calificó de "demoledor" e "inasumible" que uno de cada dos conductores fallecidos hubiese consumido alguna sustancia, "un dato que se viene repitiendo durante todos los años". Por ello, el fiscal opina que "algo hay que hacer", aunque no tiene muy claro, por el momento, el qué. "Por más que insistimos en políticas sancionadoras, preventivas y educativas, no podemos normalizar que tengamos la mitad de conductores fallecidos con positivos en drogas, alcohol o psicofármacos”, subrayó.
Por su parte, la directora general del Servicio Público de Justicia, Verónica Ollé, destacó que la tasa de fallecidos por millón de habitantes disminuyó un 3% en 2025, aunque calificó los datos de consumo de "desalentadores" y "preocupantes". También recordó que el objetivo de la Unión Europea es reducir a la mitad las muertes y lesiones graves en carretera antes de 2030.
El director general de Tráfico, Pere Navarro, puso el foco en el aumento de las drogas y los psicofármacos y defendió la reducción de la tasa máxima de alcohol permitida. Navarro recordó que la Guardia Civil, los Mossos d’Esquadra, la Ertzaintza y las policías locales realizaron cerca de nueve millones de controles de alcoholemia durante el pasado año. Asimismo, pidió prestar atención a la somnolencia durante el verano y apeló a la prudencia al volante.
La conclusión de estos datos deja de manifiesto que "los conductores deben comprender la responsabilidad que conlleva la conducción y los riesgos que tiene, tanto para ellos, como para los demás en la carretera", sentencia la Fundación CEA.